Exposición de Guillermo Moreno ante la Junta Agroempresarial Dominicana (JAD)
Noviembre, 14 2011 - Política/Estado , Lecturas Recomendadas , Biblioteca


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POR UN GOBIERNO DE UNIDAD PARA EL CAMBIO DE RUMBO
Noviembre, 14 2011 - Política/Estado , Lecturas Recomendadas , Biblioteca


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Discurso de Guillermo Moreno en la proclamación de la candidatura presidencial
Noviembre, 14 2011 - Política/Estado , Lecturas Recomendadas , Biblioteca


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Discurso de Guillermo Moreno en el Acto de Proclamación
Agosto, 22 2011 - Nota de Prensa , Política/Estado , Sociedad , Lecturas Recomendadas , Biblioteca


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Las 10 trasnacionales "gigantes y secretas" que controlan las materias primas
Abril, 28 2011 - Lecturas Recomendadas , Invitaciones/Convocatorias
Alfredo Jalife-Rahme
La Jornada

Antecedentes: Zheng Fengtian, profesor de la Escuela de Economía Agrícola de la Universidad Renmin, de China (Global Times, 13/4/11), fustiga el monopolio de los granos que ejerce Occidente y la manipulación deliberada de los precios por los especuladores internacionales gracias a la desregulación que gozan en Wall Street y la City, así como en los paraísos fiscales (v.gr Suiza): no podemos depender sólo de Estados Unidos (EU) para resolver la crisis alimentaria global ni de las cuatro (sic) gigantes (sic) trasnacionales.


No especifica cuáles, pero los lectores pueden consultar mis artículos sobre el cártel anglosajón de la guerra alimentaria (ver Bajo la Lupa; 4, 16, 23 y 27/4/08; 4/4/10, 4/8/10, 8/10/10; 16 y 19/1/11) y su meganegocio (Radar Geopolítico; Contralínea, 30/1/11).Fengtian adopta la añeja tesis de Bajo la Lupa sobre la guerra alimentaria que libra Washington para someter al mundo: en el pasado (sic), EU tomó ventaja de su papel dominante en el mercado global de alimentos para adoptarlos como arma (¡supersic!) política.

Hechos:

El mundo anglosajón cacarea huecamente la transparencia y la rendición de cuentas, mientras oculta simultáneamente sus 10 gigantes (sic) trasnacionales secretas (¡supersic!), que controlan la comercialización de los hidrocarburos y las materias primas, según The Daily Telegraph (15/4/11). ¡Cómo si no nos bastasen las depredadoras trasnacionales (BP, Tepco, Schlumberger/Transocean, etcétera) que cotizan despiadadamente en la bolsa!

Más allá de los tenebrosos grupos de la plutocracia (private equity) –como el grupo texano Carlyle (vinculado al nepotismo de los Bush) y el inimputable Blackstone Group (controlado por Peter G. Petersen y Stephen A. Schwarzman, cuyas hazañas se remontan al macabro cobro de los seguros de las Torres Gemelas del 11/9; ver Bajo la Lupa, 26/9/04 y 3/10/04)–, The Daily Telegraph devela la identidad oculta de las principales 10 comercializadoras globales de petróleo y materias primas:

1. Vitol Group: sede en Ginebra y Rotterdam, con ingresos por 195 mil millones de dólares en la comercialización de hidrocarburos; la primera petrolera en exportar con puntualidad desde la región controlada por los rebeldes en Libia.

2. Glencore Intl.: sede en Baar (Suiza), con ingresos por 145 mil millones de dólares en metales, minerales, productos agrícolas y de energía; fundada por el israelí-belga-español Marc Rich; acusada por la CIA (¡supersic!) de sobornar a gobernantes; controla 34 por ciento de la minera global suizo-británica Xstrata; apostó al alza del trigo durante la sequía rusa (The Financial Times, 24/4/11); el banquero Nat Rothschild recomendó a su polémico nuevo director Simon Murray (The Daily Telegraph, 23/4/11); destaca la circularidad financiera del binomio Rotshchild-Rich.

3. Cargill: sede en Minneapolis, Minnesota, con ingresos por 108 mil millones de dólares en agronegocios, carnes, biocombustibles, acero y sal; severamente criticada por deforestación, contaminación de todo género (incluida la alimentaria) y abusos contra los derechos humanos.

4. Koch Industries: sede en Wichita, Kansas, con ingresos por 100 mil millones de dólares en refinación y transporte de petróleo, petroquímicos, papel, etcétera; empresa familiar (la segunda más importante en EU detrás de Cargill) manejada por los hermanos ultraconservadores David y Charles Koch, quienes financian al Partido del Té.

5. Trafigura: sede en Ginebra, con ingresos por 79,200 millones de dólares en petróleo crudo, comercialización de metales; depredadora tóxica en África; proviene de la separación de varias empresas del israelí-belga-español Marc Rich.

6. Gunvor Intl.: sede en Amsterdam y Ginebra, con ingresos por 65 mil millones de dólares en petróleo, electricidad y carbón.

7. Archer Daniels Midland Co.: sede en Decatur, Illinois, con ingresos por 62 mil millones de dólares en maíz, trigo, cacao; listada en la Bolsa de Nueva York; actuación escandalosa y enjuiciada por contaminación reiterativa; se ha beneficiado de los subsidios agrícolas del gobierno de EU.

8. Noble Group: sede en Hong Kong, con ingresos por 56,700 millones de dólares en azúcar brasileño y carbón australiano; sólidos vínculos con HSBC y la polémica empresa contable Pricewaterhouse Coopers; cotiza en el Índice Strait Times (Singapur).

9. Mercuria Energy Group: sede en Ginebra, con ingresos por 46 mil millones de dólares en petróleo y gas.

10. Bunge: sede en White Plains, Nueva York, con ingresos por 45,700 millones de dólares en granos, soya, azúcar, etanol y fertilizantes; multada en EU por emisiones contaminantes.

The Daily Telegraph agrega sorprendentemente como mención especial a Phibro, hoy subsidiaria de Occidental Petroleum Corporation (Oxy): sede en Westport (Connecticut), con 10 por ciento de los ingresos del banco Citigroup en 2007 en petróleo, gas, metales y granos, donde inició su aprendizaje el israelí-belga-español Marc Rich.

De las 11 trasnacionales piratas, cinco pertenecen a EU, tres a Suiza (notable paraíso fiscal bancario), dos son suizo-holandesas y una es de Hong Kong (vinculada a Gran Bretaña). Si cotizaran en la bolsa las 11 se colocarían desde el ranking siete hasta el 156 en la clasificación de Fortune Global 500. Sin penetrar en la genealogía de sus prestanombres y verdaderos dueños, destaca la ominosa sombra del israelí-belga-español Marc Rich en tres empresas piratas: Glencore Intl., Trafigura y Phibro.

El israelí-belga-español Marc Rich merece una mención honorífica y cuya biografía mafiosa revela quizá una de las razones del hermetismo de las gigantes trasnacionales que no cotizan en las bolsas y que mueven nocivamente verdaderas fortunas sin el menor escrutinio gubernamental ni ciudadano. ¿Será mera casualidad o causalidad que Rich aparezca en tres de las secretas 11 empresas gigantes que especulan desde las penumbras con los precios de los alimentos, hidrocarburos y metales?

Marc Rich, perseguido por evasor fiscal en EU (luego perdonado controvertidamente por Clinton), ha sido expuesto como espía del Mossad israelí (Niles Latham, New York Post, 5/2/01) y lavador de dinero de las mafias (The Washington Times, 21/6/02).

El investigador William Engdahl desde hace 15 años expuso la red financiera secreta (¡supersic!) detrás de los banqueros esclavistas Rothschild, el megaespeculador filántropo George Soros y el mafioso Marc Rich. Cada vez se asienta más el papel determinante de Israel en el lavado de dinero global (ver Bajo la Lupa, 20/4/11).

Conclusión:

¿Cómo puede pasar sin ser detectada una trasnacional gigante en la época de la antiterrorista seguridad del hogar? ¿Es posible que en el siglo XXI todavía existan empresas secretas y/o piratas, que entendemos significa que se den el lujo de no cotizar en las bolsas, pero que gozan de todas las canonjías del libre mercado desde su comercialización pasando por su bursatilización hasta su blanqueo criminal?

¿Son gigantes secretos y/o clandestinos tolerados por el sistema anglosajón y sus mafiosos paraísos fiscales? ¿Se puede mantener secreta la actividad pirata y criminalmente blanqueadora de las clandestinas trasnacionales gigantes que controlan los alimentos y los energéticos, usados como armas de destrucción masiva contra la mayoría del género humano?

http://www.jornada.unam.mx/2011/04/27/index.php?section=opinion&article=018o1pol

Fuente del artículo

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Irán en el punto de mira de EE.UU.
Abril, 12 2011 - Lecturas Recomendadas
Danielle Bleitrach

Hay que describir alguna de sus maniobras que, aunque bastante avanzadas, todavía no salen a la luz. No volveremos a hablar de Libia, pero se hace cada vez más evidente que la operación tenía como objetivo no sólo el control de los recursos energéticos libios, sino el de situarse en el interior del mundo árabe (también Magreb y África), sacudido por revueltas populares. Es más interesante intentar esclarecer otros puntos estratégicos, todavía parcialmente ocultos, a través de los que EEUU avanza hacia su triple objetivo:1) asegurarse el dominio de la energía mundial; 2) controlar y dividir por la fuerza el revuelto mundo árabe; 3) en un futuro apuntar a Irán y, sin duda, más allá.


Primera evidencia: la reorganización del mundo árabe alrededor de la hegemonía saudí. La participación de Bahrein en la intervención saudí no es un hecho aislado que se deba simplemente a la existencia de una base militar norteamericana, sino a algo que debe ser analizado desde el punto de vista del control prioritario del Golfo Pérsico y de Irán, y de un intento de controlar el mundo árabe por una alianza de facto de los saudíes con Egipto e Israel. Las revueltas del mundo árabe serán aprovechadas no sin habilidad. Éstas serán utilizadas contra los dictadores que se resisten a EEUU, mientras ayudan a reprimir los pueblos que se oponen a los aliados de EEUU.

Basándose en ello, el análisis chino (del que hablaremos más adelante) sobre lo que está ocurriendo en Libia muestra preocupación por este país y denuncia los objetivos perseguidos: la invasión de Libia confirma la existencia de una estrategia imperialista y de tácticas frente a problemas internos. Se puede añadir el hecho de que utilizando al mismo tiempo las ambiciones del presidente egipcio de la Liga Árabe, las preocupaciones de este país y de otros acerca del movimiento popular, se pudo arrastrar a algunos países árabes, gracias a la actuación de Francia. En un primer momento se decidió aumentar, incluso crear el clima de insurrección en la región de Bengasi -explican los analistas chinos-; luego, puesto que Gadafi ponía en peligro dicha rebelión, hubo que iniciar la ofensiva con el recurso de simpre: campañas mediáticas y el pretexto humanitario, siendo Sarkozy el desencadenante de la operación.

Segunda evidencia: ver cómo los americanos y los europeos que controlan el 90% de la información mundial lanzan el tema de la guerra humanitaria, basándose en la denuncia, a veces real, de las represalias contra al pueblo y "mejorando" su campaña de marketing con alguna mentira burda destinada a "calentar la opinión pública". Además, es preciso señalar que desde hace un año EEUU ha vuelto a participar en el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas que había boicoteado hasta este momento. La última sesión del Consejo de Derechos humanos, donde Europa se encontraba literalmente sumergida bajo los votos del Tercer Mundo, demuestra que la llegada de EEUU y de una embajadora dedicada a tiempo completo a este puesto, Eileen Donahoe, consiguió dividir aquello que parecía formar un bloque homogéneo. La gira de Obama por América Latina en paises como Brasil y Chile servía de apoyo a la estrategia que consiste en abordar problemas de manera transregional, multilateral y, de hecho, en aislar a los paises que se pretende atacar, combinando la desestabilización interna, propaganda mediática y campañas sobre los derechos humanos.

Tercera evidencia: basta entonces con fijarse en el país al que está destinada esa estrategia para comprender qué operación se prepara. El nombramiento de un informador sobre Irán y la violación de los Derechos Humanos es una gran victoria para Washington; no sólo porque de esta manera se acusa a Irán por primera vez en nueve años, sino que igual que se hizo con la Liga Árabe, parece que el voto de Brasil fue comprado a cambio de un escaño permanente en la ONU, lo cual presenta una doble ventaja en la división del frente antiimperialista, el BRIC, y al mismo tiempo, ofrecer un escaño en el Consejo de Seguridad a un país que ya no se desconsidera. Pero éste no es su objetivo principal, aunque la ONU tenga para la administración Obama una importancia que se había perdido durante el mandato de Bush. El principal objetivo es el de "trabajar" la opinión internacional, utilizando el palo y la zanahoria con los dirigentes, y las campañas mediáticas con los pueblos para que no protesten.

Frente a esas grandes maniobras, aunque es evidente que Irán no puede ser considerado como un país donde no se violan los derechos humanos –es una atenuación–, es necesario darse cuenta de lo que está en juego realmente y qué análisis, qué política y estrategia debemos adoptar comunistas y fuerzas progresistas.

Estas maniobras imperialistas no pretenden asegurar el triunfo de los derechos humanos, el respeto de la democracia y la paz en el mundo, de eso podemos estar seguros.

Lo que buscan es precisamente lo contrario: hacerse con recursos energéticos, asegurar una dominación que no vacile e imponer un modelo económico que provoque revueltas, endeudamiento, pillaje, múltiples crisis –energética, climática, alimentaria-. Por eso no sólo se trata de hacerles la vida cómoda a los tiranos, sino sustituir a los que ya existen por otros, corruptos y clientes de EEUU.

Finalmente, para imponer esa estrategia de dominación, EEUU se basa sobre estas dos herramientas de poder:

1) la dominación militar; un ejército que solo es más potente que todos los demás juntos y que utiliza su potencial de amenaza para formar coaliciones y para mantener la armada de la OTAN. En sus operaciones, debido a su evidente superioridad, hace de policía, pero crea caos y sufrimiento propios de un ejército de ocupación.

2) la dominación mediática que sirve para favorecer esas operaciones con una mezcla de indignación y apatía.

Todo eso se debe a que la verdadera dominación de EEUU, la financiera, está amenazada por el crecimiento de China. Es bien sabido que en EEUU existe una fuerte corriente que pretende atacar a este país antes de que crezca aún más.

Para finalizar, hay que apuntar que el ataque a Irán es el más peligroso; ya vimos lo que es lo nuclear en el contexto de una catástrofe natural, imaginemos un ataque contra las centrales iraníes. Además, por el estrecho de Ormuz transita la mayor parte de la energía mundial, el 40% de un país como China (¿a lo mejor es eso lo que se pretende?), así que imaginen las consecuencias.

De modo que es necesario oponerse a esta estrategia imperialista que amenaza la paz de una gran parte de la humanidad, no defendiendo lo que no se puede defender, sino mostrando lo que está realmente en juego. Hay que promover unas negociaciones que impliquen a otros países que no sean los de occidente y EEUU.

http://socio13.wordpress.com/ - Traducido por Natalia Litvina para CEPRID

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Jugando con el planeta
Abril, 08 2011 - Lecturas Recomendadas
Joseph E Stiglitz
Al Jazeera
Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens

Las consecuencias del terremoto japonés –especialmente la continua crisis en la planta de energía nuclear en Fukushima– tienen resonancias sombrías para observadores del crash financiero estadounidense que precipitó la Gran Recesión. Ambos eventos proveen duras lecciones sobre riesgos, y sobre las dificultades que enfrentan mercados y sociedades para controlarlos.
Por supuesto en cierto sentido no hay comparación entre la tragedia del terremoto –que ha dejado más de 25.000 personas muertas o desaparecidas– y la crisis financiera, a la cual no se puede atribuir un sufrimiento físico tan agudo. Pero cuando se trata de la fusión nuclear accidental en Fukushima, hay un tema común en los dos sucesos.


Expertos tanto en la industria nuclear como en la financiera nos aseguraron que la nueva tecnología prácticamente había eliminado el riesgo de una catástrofe. Los sucesos han demostrado que se equivocaban: no sólo existen los riesgos, sino que sus consecuencias son tan catastróficas que borran fácilmente todos los supuestos beneficios de los sistemas promovidos por los dirigentes de la industria.

Antes de la Gran Recesión, los gurús económicos de EE.UU. –desde el jefe de la Reserva Federal a los titanes de las finanzas– alardearon que habían aprendido a controlar el riesgo. Instrumentos financieros “innovadores” como los derivados y los seguros de riesgo de la deuda posibilitaban la distribución del riesgo a través de la economía. Ahora sabemos que no sólo engañaron al resto de la sociedad, sino también a sí mismos.

Resulta que esos magos de las finanzas no comprendían las complejidades del riesgo, y menos aún los peligros planteados por “fat-tail distributions” [distribución con grandes variaciones por valores altos en extremos] -un término estadístico para eventos raros con inmensas consecuencias-, también llamados a veces “cisnes negros”. Eventos que supuestamente ocurren sólo una vez en un siglo –o incluso una vez en la vida del universo– parecían ocurrir cada diez años. Peor aún, no sólo se subestimó ampliamente la frecuencia de esos eventos; lo mismo sucedió con el daño astronómico que causarían, como las fusiones nucleares accidentales que acosan continuamente a la industria nuclear.

La investigación en la economía y la psicología nos ayuda a comprender por qué nuestro trabajo en el control de esos riesgos es tan deficiente. Tenemos poca base empírica para juzgar eventos raros, de modo que cuesta hacer buenos cálculos. En tales circunstancias, pueden entrar más en juego ilusiones vanas: podríamos tener pocos incentivos para pensar intensamente. Al contrario, cuando otros soportan los costes de los errores, los incentivos favorecen el autoengaño. Un sistema que socializa las pérdidas y privatiza los beneficios está condenado a administrar mal el riesgo.

Por cierto, todo el sector financiero abundaba en problemas institucionales y externalidades. Las agencias de calificación crediticia tenían incentivos para dar buenas calificaciones a los valores de alto riesgo producidos por los bancos de inversión que les pagaban. Los originadores de hipotecas no soportaban consecuencias por su irresponsabilidad, e incluso los que estaban involucrados en préstamos depredadores o creaban y mercadeaban valores que estaban hechos para perder lo hacían de maneras que los aislaban del procesamiento civil y criminal.

Esto nos lleva a la pregunta siguiente: ¿podemos esperar otros “cisnes negros” que estén al acecho? Desgraciadamente, es muy probable que algunos de los riesgos verdaderamente grandes que enfrentamos actualmente ni siquiera sean eventos raros. La buena noticia es que tales riesgos pueden controlarse a poco o ningún coste. La mala noticia es que hacerlo se enfrenta a una fuert eoposición política, porque existe gente que se beneficia con el statu quo.

Hemos visto dos de los grandes riesgos en los últimos años, pero hemos hecho poco por controlarlos. Según algunos puntos de vista, la forma en que se manejó la última crisis puede haber aumentado el riesgo de una futura catástrofe financiera.

Bancos demasiado grandes para quebrar, y los mercados en los que participan, saben ahora que pueden esperar un rescate si enfrentan problemas. Como resultado de este “peligro moral”, esos bancos pueden pedir prestado en condiciones favorables, recibiendo una ventaja competitiva basada no en mayor rendimiento sino en fuerza política. Mientras algunos de los excesos en la toma de riesgos se han limitado, continúan los préstamos depredadores y el comercio no regulado en derivados tenebrosos no controlados. Las estructuras de incentivos que alientan la toma exagerada de riesgos siguen virtualmente sin cambios.

Por lo tanto, mientras Alemania cierra sus reactores nucleares más antiguos, en EE.UU. y otros sitios,incluso siguen operando plantas que tienen el mismo diseño defectuoso que Fukushima. La existencia misma de la industria nuclear depende de subsidios públicos ocultos –costes con los que corre la sociedad en el evento de desastre nuclear, así como los costes de la eliminación todavía sin solucionar de los desechos nucleares. ¡Basta de capitalismo irrestricto!

Para el planeta, existe otro riesgo más, que, como los otros dos es casi una certeza: el calentamiento global y el cambio climático. Si hubiera otros planetas a los cuales pudiéramos partir a poco coste en caso del resultado casi seguro predicho por los científicos, se podría argumentar que vale la pena tomar ese riesgo. Pero no existen, por lo tanto no existe esa posibilidad.

Los costes de reducir emisiones palidecen en comparación con los posibles riesgos que enfrenta el mundo. Y eso vale incluso si excluimos la opción nuclear (cuyos costes siempre se han subestimado). Sin duda, las compañías carboneras y petroleras sufrirían, y los grandes contaminadores –como EE.UU.– obviamente pagarían un precio mayor que los que tienen un estilo de vida menos derrochador.

A fin de cuentas, los que juegan en Las Vegas pierden más de lo que ganan. Como sociedad estamos jugando –con nuestros grandes bancos, con nuestras instalaciones de energía nuclear– con nuestro planeta. Como en Las Vegas, los pocos afortunados –los banqueros– ponen en peligro nuestra economía y los propietarios de las compañías energéticas que ponen en peligro nuestro planeta podrán terminar con una fortuna en sus manos. Pero es casi seguro que como término medio perderemos, como sociedad, como todos los jugadores.

Es, desgraciadamente, una lección del desastre en Japón que seguimos ignorando por nuestra propia cuenta y riesgo.

Joseph E. Stiglitz es profesor universitario en la Universidad Columbia y Premio Nobel de Economía. Su último libro: Freefall: Free Markets and the Sinking of the Global Economy, [CAIDA LIBRE: EL LIBRE MERCADO Y EL HUNDIMIENTO DE LA ECONOMIA MUNDIAL] existe en francés, alemán, japonés y español.

Este artículo fue publicado primero por Project Syndicate.

Fuente: http://english.aljazeera.net/indepth/opinion/2011/04/201146115727852843.html

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Brasil e Irán, un paso atrás
Abril, 08 2011 - Lecturas Recomendadas
Frei Betto
Alainet

Al visitar nuestro país, Obama le pidió a la presidenta Dilma que el Brasil firmase, como coautor, la resolución para que el Consejo de Derechos Humanos de la ONU investigue las innumerables denuncias de violaciones en Irán, atribuidas al gobierno de Mahmoud Ahmadinejad.

Propuesta por la Casa Blanca, la resolución se aprobó en Ginebra, el jueves 24 de marzo, por 22 votos (incluyendo el de Brasil), 7 en contra y 14 abstenciones.

La posición del gobierno de Dilma fue contraria a la del gobierno de Lula. Éste no se sometió nunca a Washington en materia de política exterior. En noviembre del año pasado Brasil se abstuvo en la votación de la resolución de la Asamblea General de la ONU condenando la falta de respeto a los derechos humanos en Irán.


La embajadora María Nazareth Farani Azevedo, representante de nuestro país en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, justificó su voto, en nombre del gobierno de Dilma, alegando que no se trataba de adoptar una posición contraria a Irán, sino a favor de los derechos humanos. Y negó haber sido sobornada para que el Brasil pueda obtener una silla permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU: que fue lo que Dilma le pidió a Obama y éste respondió solamente que oiría con ‘aprecio’, sin decir más…

Lula tenía dos razones para abstenerse de condenar a Irán. De entre los países árabes, fue con la antigua Persia con quien el Brasil mantuvo mayor flujo comercial. Y en los próximos cinco años el intercambio entre nuestros dos países podría alcanzar la cuantiosa suma de diez mil millones de dólares.

La segunda razón es que Lula no veía una actitud moral por parte de los Estados Unidos como para exigirle a Irán respeto a los derechos humanos y tratar de impedir que el gobierno de Ahmadinejad haga un uso pacífico de la energía nuclear.

¿Por qué los Estados Unidos, Europa occidental y el Brasil pueden hacerlo e Irán no? Porque las intenciones de ese país -dice la Casa Blanca- son bélicas. A lo que Lula respondió: ¿Por qué los EE.UU., India, Pakistán, Israel y tantos países europeos pueden tener armas nucleares e Irán no? O se promueve el desarme general o basta de cinismo…

Estoy totalmente a favor de que se condenen las violaciones de los derechos humanos en Irán, donde se persigue duramente a los adeptos de la religión Bahai y donde la pena de muerte por lapidación es legal. Sin embargo, el Brasil no puede adoptar posiciones dudosas en su política internacional.

Si el gobierno de Dilma pretende hacer del tema de los derechos humanos el eje de su política exterior debe exigir a la ONU que investigue al país que más violaciones comete: los Estados Unidos. Y si no, que lo digan los iraquíes y los afganos.

Obama perdió una hermosa oportunidad -en su visita al Brasil, Chile y El Salvador- para pedir disculpas a esas naciones por las dictaduras implantadas en ellas, gracias a la Casa Blanca, durante las décadas de los 60 y los 70. Todas ellas patrocinadas por la CIA y armadas por el Pentágono.

Hubo miles de presos, exiliados, asesinados y desaparecidos sin que el gobierno de los EE.UU. dijera una sola palabra de censura a los generales brasileños, a Pinochet y a los escuadrones de la muerte que, en El Salvador, asesinaron, en marzo de 1980, a Monseñor Oscar Arnulfo Romero, arzobispo de San Salvador, y a seis sacerdotes jesuitas en noviembre de 1989.

¿La presidenta Dilma habrá hablado con Obama -que utilizó al Brasil como púlpito para decretar la guerra contra Libia- acerca de los cinco cubanos injustamente encarcelados en los EE.UU. desde 1998? Antonio Guerrero, Fernando González, Gerardo Hernández, Ramón Labañino y René González vivían en los Estados Unidos tratando de evitar actos terroristas contra Cuba, planeados en Miami. Gracias a los cinco -cuya trama describe Fernando Morais en un libro que ser editará en los próximos meses- fueron abortadas casi unas 200 acciones terroristas. Y mientras tanto continúan libres en los EE.UU. los terroristas entrenados por la CIA que, en las últimas décadas, cometieron 681 acciones contra Cuba, causando la muerte de 3.478 niños, mujeres y hombres, y lesiones permanentes a 2.099 personas.

¿No es violar los derechos humanos usar la base naval de Guantánamo, en Cuba, como cárcel clandestina para supuestos terroristas? ¿Qué se hizo de la promesa de Obama de cerrar ese antro de perversiones? ¿Obama no tendría que enjuiciar a Bush, quien, en su autobiografía, admite haber autorizado torturas contra sospechosos de terrorismo? (Ver la denuncia del “Washington Post” del 15/10/2008).

¿Destituirá Obama de las fuerzas armadas a los militares responsables de secuestros de musulmanes sospechosos de terrorismo, llevados en vuelos clandestinos a través de aeropuertos europeos? ¿Llevará Obama al banquillo de los acusados a los culpables, en los EE.UU., de practicar el ‘waterboarding’, que consiste en someter a los prisioneros a un simulacro de ahogamiento”?

¿Y con qué cara hablaría el Brasil de derechos humanos en otros países si aquí suceden cerca de 40.000 asesinatos al año; si la policía civil de São Paulo acusa a grupos de exterminio formados por PM de matar a 150 personas entre 2006 y 2010 (61% sin antecedentes criminales); y el Ministerio del Trabajo dio a conocer que hay cerca de 25.000 personas en régimen de trabajo esclavo?

Con razón cuestiona Jesús: ¿Cómo te atreves a decirle al hermano: “Déjame que te saque la paja de tu ojo, cuando tú tienes una viga en el tuyo” (Mateo 7,4).

Traducción de J.L.Burguet.

Frei Betto es escritor, autor de “Diario de Fernando. En las cárceles de la dictadura militar brasileña”, entre otros libros.

Fuente: http://alainet.org/active/45539

Fuente del artículo

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No hay negocio como el de la guerra
Marzo, 31 2011 - Lecturas Recomendadas
Pepe Escobar
Asia Times Online

Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens

Mentira, hipocresía y programas secretos. De eso no habló el presidente de EE.UU., Barack Obama, cuando explicó su doctrina libia a EE.UU. y al mundo. La mente se aturde con tantos agujeros negros que engullen esta espléndida guerrita que no es una guerra (una “acción militar, limitada en el tiempo, limitada en su alcance”, según la Casa Blanca), combinada con la incapacidad del pensamiento progresista de condenar, al mismo tiempo, la inclemencia del régimen de Gadafi y los bombardeos “humanitarios” anglo-franceses-estadounidenses.
La Resolución 1973 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas ha funcionado como un caballo de Troya, al permitir que el consorcio anglo-francés-estadounidense –y la OTAN– se convirtieran en la fuerza aérea de la ONU en apoyo a un levantamiento armado. Aparte de no tener nada que ver con la protección de civiles, esta acción es absolutamente ilegal según el derecho internacional. La fase final incorporada, como ya lo saben incluso niños africanos desnutridos, pero que nunca ha sido reconocida, es el cambio de régimen.


El teniente general Charles Bouchard de Canadá, comandante de la OTAN para Libia, podrá insistir todo lo que quiera en que la misión sólo se propone proteger civiles. Pero esos “civiles inocentes” que operan tanques y disparan Kalashnikovs como parte de un salvaje montón variopinto son en realidad soldados en una guerra civil, y el enfoque debe ser si la OTAN seguirá siendo desde ahora su fuerza aérea, siguiendo los pasos del consorcio anglo-francés-estadounidense. A propósito, la “coalición de los dispuestos” que combate contra Libia consiste únicamente en 12 de los 28 miembros de la OTAN más Qatar. No tiene absolutamente nada que ver con una “comunidad internacional”.

El veredicto final sobre la zona de exclusión aérea acordada por la ONU tendrá que esperar a la emergencia de un gobierno “rebelde” y al final de la guerra civil (si termina pronto). Entonces será posible analizar cómo se llegó a justificar el disparo de Tomahawks y los bombardeos; por qué se "protegió" a los civiles de Cirenaica mientras se atacaba a los de Trípoli con Tomahawks; qué tipo de grupo abigarrado de “rebeldes” era “salvado”; si todo el asunto fue legal para comenzar; cómo la resolución fue una cobertura para cambio de régimen; cómo el amorío entre los “revolucionarios” libios y Occidente podría terminar en un sangriento divorcio (recordad Afganistán); y qué protagonistas occidentales se pueden beneficiar inmensamente de la riqueza de una nueva Libia unificada (o balcanizada).

Por el momento por lo menos, es fácil identificar a los logreros:

El Pentágono

El jerarca del Pentágono Robert Gates dijo este fin de semana, manteniendo una cara seria, que sólo hay tres regímenes opresivos en todo Medio Oriente: Irán, Siria y Libia. El Pentágono está eliminando al eslabón débil, Libia. Los otros fueron siempre partes cruciales de la lista de eliminación de los malvados de los neoconservadores. Arabia Saudí, Yemen, Bahréin, etc., son modelos de democracia.

En cuando a esta guerra “ahora la ves, ahora no la ves”, el Pentágono se las arregla para librarla no una vez, sino dos. Comenzó con Africom establecido bajo el gobierno de George W Bush, reforzado con Obama y rechazado por numerosos gobiernos africanos, eruditos y organizaciones de derechos humanos. Ahora la guerra pasa a la OTAN, que es esencialmente la dirección del Pentágono sobre sus acólitos europeos.

Es la primera guerra africana de Africom, realizada hasta ahora por el general Carter Ham desde su cuartel en el no tan africano Stuttgart. Africom, como lo describe Horace Campbell, profesor de estudios estadounidenses africanos y de ciencias políticas en la Universidad Syracuse, es un engaño: “fundamentalmente es una fachada para contratistas militares de EE.UU. como Dyncorp, MPRI y KBR que operan en África. Los planificadores militares estadounidenses que se benefician con la puerta giratoria de la privatización de la guerra están deleitados por la oportunidad de otorgar credibilidad a Africom bajo la fachada de la intervención en Libia.”

Los Tomahawks de Africom también alcanzan –metafóricamente– a la Unión Africana (UA) que, a diferencia de la Liga Árabe, no puede ser comprada fácilmente por Occidente. Las petromonarquías del Golfo Árabe aclamaron todas el bombardeo, pero no Egipto y Túnez. Sólo cinco países africanos no están subordinados a Africom; Libia es uno de ellos, junto con Sudán, Costa de Marfil, Eritrea y Zimbabue.

OTAN

El plan general de la OTAN es controlar el Mediterráneo como un lago de la OTAN. Desde esta “óptica” (jerga del Pentágono) el Mediterráneo es infinitamente más importante actualmente como teatro de operaciones bélicas que AfPak.

Solo tres de las 20 naciones del Mediterráneo no son miembros plenos de la OTAN o aliados de sus programas de “cooperación”: Libia, el Líbano y Siria. Que no quepa la menor duda: ahora le toca a Siria. El Líbano ya está sometido a un bloqueo de la OTAN desde 2006. Ahora también se aplica un bloqueo a Libia. EE.UU. –a través de la OTAN– está a punto de lograr la cuadratura del círculo.

Arabia Saudí

Perfecto. El rey Abdullah se libra de su eterno enemigo Gadafi. La Casa de Saud –a su abyecta menera característica– hace lo imposible por beneficiar a Occidente. La atención de la opinión pública mundial es desviada de la invasión de Bahréin por los saudíes para aplastar un movimiento de protesta pacífico pro democracia.

La Casa de Saud vendió la ficción de que “la Liga Árabe” en su conjunto votó por una zona de exclusión aérea. Es mentira: de 22 miembros, sólo hubo 11 presentes en la votación; seis son miembros del Consejo de Cooperación del Golfo (GCC), en el cual Arabia Saudí es el mandamás. La Casa de Saud sólo necesitó presionar a tres más. Siria y Argelia estaban en contra. Traducción: Sólo nueve de los 22 países árabes votaron por la zona de exclusión aérea.

Ahora Arabia Saudí incluso puede ordenar al jefe del GCC, Abdulrahman al-Attiyah, que diga con cara seria: “el sistema libio ha perdido su legitimidad”. En cuando a la “legítima” Casa de Saud y los al-Khalifa en Bahréin, alguien debiera incorporarlos al Salón de la Fama Humanitaria.

Qatar

Los anfitriones de la Copa del Mundo de Fútbol de 2022 son expertos en cerrar un negocio. Sus Mirage ayudan a bombardear Libia mientras Doha se prepara para vender el petróleo de Libia oriental. Qatar se convirtió rápidamente en la primera nación árabe en reconocer a los “rebeldes” libios como único gobierno legítimo del país sólo un día después de asegurarse el negocio de la venta del petróleo.

Los ‘rebeldes’

A pesar de todas las dignas aspiraciones democráticas del movimiento juvenil libio, sucede que el grupo de oposición más organizado es el Frente Nacional por la Salvación de Libia –financiado durante años por la Casa de Saud, la CIA y los servicios de inteligencia franceses-. El “Consejo Nacional de Transición Interino” rebelde es poco más que el buen Frente Nacional más unos pocos desertores militares. Es la elite de los “civiles inocentes” que la “coalición” está “protegiendo”.

En el momento justo, el “Consejo Nacional de Transición Interino” consiguió un nuevo ministro de Finanzas, el economista educado en EE.UU. Ali Tarhouni. Reveló que un grupo de países occidentales les dio crédito respaldado por el fondo soberano de Libia y los británicos les permitieron tener acceso a 1.100 millones de dólares de los fondos de Gadafi. Esto significa que el consorcio anglo-francés-estadounidense –y ahora la OTAN– sólo tendrán que pagar las bombas. En cuanto a timos bélicos éste es invaluable; Occidente utiliza el propio dinero de Libia para financiar a un montón de rebeldes oportunistas libios para combatir al gobierno libio. Y para colmo los estadounidenses, británicos y franceses sienten el amor por todos esos bombardeos. Los neoconservadores deben estarse pateando: ¿por qué al ex secretario adjunto de defensa de EE.UU., Paul Wolfowitz, no se le ocurrió algo semejante para Iraq 2003?

Los franceses

Oh la la, esto podría ser material para una novela de Proust. La principal pasarela de primavera en París es el desfile de modas del presidente Nicolas Sarkozy –un modelo de zona de exclusión aérea con accesorios de ataques aéreos Mirage/Rafale-. Este desfile de modas fue ideado por Nouri Mesmari, ex jefe de protocolo de Gadafi, quien desertó a Francia en octubre de 2010. El servicio secreto italiano filtró a medios noticiosos seleccionados cómo lo hizo. El papel de la DGSE, el servicio secreto francés, lo ha explicado más o menos en el sitio pagado en la web Maghreb Confidential.

Esencialmente el coq au vin de la revuelta en Bengasi había estado hirviendo a fuego lento desde noviembre de 2010. Los cocineros fueron Mesmari, el coronel de la fuerza aérea Abdullah Gehani y el servicio secreto francés. A Mesmari le llamaban “el WikiLeak libio”, porque virtualmente reveló todos los secretos militares de Gadafi. Sarkozy lo adoró –furioso porque Gadafi había anulado jugosos contratos para comprar Rafales (para reemplazar sus Mirage que ahora se bombardean) y plantas francesas de energía nuclear.

Eso explica por qué Sarkozy se ha mostrado tan agresivo para presentarse como el nuevo libertador árabe, fue el primer dirigente de una potencia europea que reconoció a los “rebeldes” (para molestia de muchos en la Unión Europea) y fue el primero que bombardeó a las fuerzas de Gadafi.

Esto deja al desnudo el papel del desvergonzado filósofo y especialista del autobombo, Bernard Henri-Levy, quien ahora se vanagloria frenéticamente en los medios del mundo de que llamó a Sarkozy desde Bengasi y despertó su vena humanitaria. O Levy es un mentecato o es una conveniente guinda “intelectual” agregada al pastel de bombas prefabricado.

El terminator Sarkozy es incontenible. Acaba de advertir a todos y cada uno de los gobernantes árabes que se enfrentarán a bombardeos al estilo de Libia si reprimen a los manifestantes. Incluso dijo que “el próximo” es el de la Costa de Marfil. Exceptuando, claro está, a Bahréin y Yemen. En cuanto a EE.UU., de nuevo está apoyando un golpe militar (no funcionó con Omar “Jeque al-Tortura” Suleimán en Egipto, tal vez funcione en Libia).

Al-Qaida

Y vuelve a aparecer el tan conveniente espantajo. El consorcio anglo-francés-estadounidense –y ahora la OTAN– están (de nuevo) combatiendo junto a al-Qaida, representado por al-Qaida en el Magreb (AQM).

El dirigente rebelde libio Abdel-Hakim al-Hasidi –quien combatió junto a los talibanes en Afganistán– confirmó ampliamente a los medios italianos que reclutó personalmente a “unos 25” yihadistas del área de Derna en Libia oriental para combatir contra EE.UU. en Iraq; “ahora están en las primeras líneas en Adjabiya".

Esto después de que el presidente de Chad, Idriss Deby, subrayara que AQM había atacado arsenales militares en Cirenaica y que ahora posee bastantes misiles tierra-aire. A principios de marzo, AQM apoyó públicamente a los “rebeldes”. El fantasma de Osama bin Laden debe de estar sonriendo de oreja a oreja; una vez más consigue que el Pentágono haga su trabajo.

Los privatizadores del agua

Es posible que poca gente en Occidente sepa que Libia –junto con Egipto– se encuentra sobre el Sistema Acuífero de Piedra Arenisca de Nubia; es decir, un océano de agua fresca extremadamente valiosa. De modo que sí, esta guerra “ahora la ves ahora no la ves” es una guerra crucial por el agua. El control del acuífero es invaluable, como el “rescate” de valiosos recursos naturales de los “salvajes”.

Este Ductistán del Agua –enterrado en lo profundo del desierto a lo largo de 4.000 kilómetros– es el Gran Proyecto Fluvial Hecho por el Hombre (GMMRP) que Gadafi construyó por 25.000 millones de dólares sin pedir un solo centavo al FMI o al Banco Mundial (¡qué pésimo ejemplo para el mundo en desarrollo!). El GMMRP provee a Trípoli, Bengasi y a toda la costa libia. Los científicos calculan que la cantidad de agua es el equivalente al agua que fluye por el Nilo en 200 años.

Hay que comparar esto con las denominadas tres hermanas –Veolia (antes Vivendi), Suez Ondeo (antes Generale des Eaux) y Saur– las compañías francesas que controlan más de un 40% del mercado mundial del agua. Todos los ojos deben concentrarse imperativamente en si se bombardean estos acueductos son bombardeados. Un panorama extremadamente posible es que si lo son, los jugosos contratos “de reconstrucción” beneficiarán a Francia. Será el paso final para privatizar toda esa agua, por el momento gratuita. De la doctrina del shock a la doctrina del agua.

Bueno, ha sido sólo una breve lista de logreros. Nadie sabe quién acabará obteniendo el petróleo, y el gas natural. Mientras tanto el espectáculo (de los bombardeos) tiene que continuar. No hay negocio como el de la guerra.



Pepe Escobar es autor de “Globalistan: How the Globalized World is Dissolving into Liquid War” (Nimble Books, 2007) y “Red Zone Blues: a snapshot of Baghdad during the surge”. Su último libro es “Obama does Globalistan” (Nimble Books, 2009). Puede contactarse con él en: pepeasia@yahoo.com.

Copyright 2011 Pepe Escobar

(Copyright 2011 Asia Times Online (Holdings) Ltd. All rights reserved.)

Fuente: http://www.atimes.com/atimes/Middle_East/MC30Ak01.html

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Recetas para asesinar mediáticamente a un líder antiimperialista
Marzo, 31 2011 - Lecturas Recomendadas
Atilio Boron / Fernando Buen Abad
Aporrea

A propósito de la virulenta campaña desencadenada en contra de Hugo Chávez durante su visita a la Argentina nos ha parecido oportuno publicar este incisivo análisis del filósofo y semiólogo mexicano Fernando Buen Abad Domínguez sobre las agresiones perpetradas en contra de líder bolivariano por parte de la “prensa seria e independiente” de todo el mundo.

Una ofensiva que reproduce similares campañas del terror con las cuales en el pasado se pretendió aplacar el impulso contestatario de las masas populares en América Latina y en el Caribe y crear las condiciones para un escarmiento reparador de tamaña osadía a cargo de los militares entrenados en esa gran cuna de libertades civiles y democráticas que es la Escuela de las Américas, cuyos siniestros influjos para nada preocupan a los oligopolios mediáticos de todo el mundo.


La izquierda de nuestro continente debería tomar adecuada nota de uno de los axiomas cruciales del pensamiento militar y estratégico estadounidense que dice que “en el mundo actual la guerra de contra insurgencia se libra en los medios de comunicación.” Fue por eso que Fidel nos convocó a librar la “batalla de ideas”, aún antes de que los estrategas del Pentágono llegaran a aquella conclusión. Hemos reaccionado tardíamente a las indicaciones del Comandante, pero la grosería y desesperación de los poderes mediáticos, su inocultable ofuscación y los enormes esfuerzos y grandes sumas de dinero que están destinando para atacar a los principales exponentes de la izquierda latinoamericana revelan que las cosas están cambiando.

Su otrora omnímoda capacidad de deformar y manipular la conciencia pública tropieza en la actualidad con crecientes obstáculos; esta frustración está en la base de las cada vez más descaradas mentiras e incontenible agresividad descerrajada en estos días en contra del presidente Hugo Chávez.



Ofensivas digitales para incriminar, calumniar y desmoralizar...
Violencia Semiótica contra Hugo Chávez

Fernando Buen Abad Domínguez
Rebelión/Universidad de la Filosofía


Manipulan videos, manipulan dibujos, manipulan fotografías... para ridiculizar, descalificar y criminalizar

Es difícil calcular el número de imágenes (visuales, sonoras o literarias), que circulan por todas partes, para ridiculizar la jerarquía política, la autoridad moral y el aliento revolucionario del presidente de Venezuela. No caeremos aquí en la trampa de reproducir alguna de esas imágenes pero tampoco caeremos en la trampa de guardar silencio ni escaparemos a la responsabilidad de dar la batalla semiótica que nos toca en el escenario mundial de Guerra Simbólica. En última instancia no tendremos miedo de denunciar... (con miedosos ya están plagadas muchas ...(clic abajo para continuar) universidades, casi todas las sectas y muchas burocracias). ¿Suena esto a bravuconada?, ¿A belicismo?, ¿Suena, acaso, a “poco científico”?, ¿Suena a poco serio?. Veamos.

El repertorio de las agresiones simbólicas contra el presidente Hugo Chávez, obedece a los protocolos ideológicos más ortodoxos de la “Guerra de IV Generación”. Se trata de perpetrar un crimen que, al ridiculizar u ofender al presidente de la nación, atenta contra la voluntad democrática de un pueblo. Y viceversa. Golpe bajo con las intenciones más perversas. Algunos dirán que es cosa del “sentido del humor”, otros dirán que “ejercen su libertad de expresión”, algunos más dirán que se trata de una “forma didáctica” de ejercer la disidencia y la crítica... Hay canallas “tecnificados” que usan computadoras, cámaras de video, fotografías... los hay que ponen cámaras escondidas, micrófonos y dispositivos para la intercepción de correos electrónicos. No faltan los que espían los ordenadores e incluso los que espían e intervienen los “mail” y los “chats”. Cualquier cosa les sirve para sembrar focos de violencia simbólica cuyo objetivo sea “quemar”, ridiculizado, a un mandatario democrático en hoguera de la manipulación tecnológica y la “plaza pública” del espionaje. Incluso de lo más privado.

Las imágenes manipuladas son un relato claro de las perversiones que anidan en las mentes de quienes financian y/o realizan iconografías para la ofensiva oligarca. Muchos están altamente tecnificados y consiguen piezas cargadas con volúmenes inexpugnables de violencia psíquica.

Usan cualquier escena, de la vida real, de la intimidad, del espacio público... nada detiene a los fines aviesos. Basta con que la imagen ofrezca un flanco, un gesto, una debilidad... una intimidad, para que se lo use como arma descalificadora, ridiculizante y desmoralizante. Se subordina la tecnología al goce de la degeneración y emerge de semejante coctel una galería monstruosa de iconos o animaciones constitutivos de un arsenal de ideas y gráficas explícitamente terroristas. Muchos se hacen cómplices simplemente con las risotadas soeces. Hacen reinar la mentira. Así se empieza.

Hasta hoy, para los nada escrupulosos espías financiados por oligarcas, vale oro -como receta bélica convencional- el golpe moral de someter a ridículo, exhibir como cadáver o mostrar en “actos impúdicos”... la imagen de un líder. Si este es un líder transformador y revolucionario... les inspira mayores odios. Para ellos “todo vale” (menos los argumentos racionales, claro). Para ellos toda desazón, todo descorazonamiento, todo miedo y toda duda son terreno codiciado. Su “Alma Mater” es el dinero y su fin último es desmovilizar al enemigo sin importar qué obscenidad haya que usar. Hay ejemplos a raudales y se gasta, en ello, millonadas monstruosas. El objetivo es sembrar el caos, sustituir los valores, obligar a creer en lo falso. Representar una tragedia, la muerte, lo irreversible... y destruir la moral y la conciencia del otro. Especialmente si es socialista.

Se trata de mancillar la imagen del líder, se trata de quebrar la dirección, se trata de quitar las ganas y degenerar los procesos revolucionarios que se desarrollan en el interior de la lucha de clases. Todo sirve para semejante inmundicia: Literatura, cine, teatro... televisión... todos sometidos para que reflejen y ensalcen los intereses más bajos, más retrógrados. Se trata de sembrar e inculcar, en la conciencia colectiva, el miedo, el desconcierto, las dudas, la desconfianza y la sorna con tufo de violencia, sadismo y traición. En concreto: cualquier tipo de inmoralidad.

Su idea es sembrar el mundo con caos y confusión y que eso que parezca un “paraíso” donde la violencia contra los pueblos sea activa y constante, déspota, corrupta... domine la falta total de principios, la muerte de la honradez y la honestidad que serán ridiculizadas, innecesarias y convertidas en causa de represión.

Mundo donde reina el descaro, la insolencia, el engaño y la mentira... la sangre todo lo envuelve, las degeneraciones sexuales se naturalizan con tufos de alcoholismo, drogadicción, miedo irracional, traición, fascismo y enemistad entre los pueblos, desconfianza entre las personas y sobre todo el reino del odio cultivado pertinazmente. A Hugo Chávez se lo agrede inmisericordemente desde cualquier posición.

No importa si son locutores, lectores de noticias, sacerdotes o catedráticos. Abren la boca preñada con odio para ridiculizar, por ejemplo, con tonitos sarcásticos... para manipular fotografías, videos o audio... para calumniarlo, desacreditarlo y sentenciarlo a convertirse en “desecho de la historia” producto (según no pocas mentes homicidas) de alguna bala o algún recurso como los que, incluso por televisión, se le han vaticinado. Todo queda en la impunidad. En sus intenciones más abyectas los manipuladores de imágenes y sonidos (de imaginarios incluso magnicidas) ponen por “target” a los jóvenes para corromperlos, desmoralizarlos y pervertirlos. Ya hay videojuegos al respecto.

Podríamos formar un expediente del horror inmenso si juntásemos, sólo, en una casuística latinoamericana todas las formas de agresión simbólica contra Hugo Chávez que se publican a diario. Todas las risitas mañaneras de los lebreles periodísticos, todas las noticias deformadas para exhibirlo como “ineficiente”, “autoritario”, “dictador” y “comunista”.

Todas las fotografías, los “pies de fotos”, los videos y las pistas de sonido, prefabricadas para que se vea lo “ intransigente”, lo “antidemocrático”, lo “amenazador” que es Chávez. Podemos estudiarlo y debemos denunciarlo, a los cuatro vientos y a voz en cuello. Debemos ejercitar la denuncia y entrenar la contraofensiva. Debemos cumplir nuestras tareas, por razón de justicia y por el bien de todos... mientras echamos nuestras barbas a remojar porque todos podemos ser la próxima víctima.

Sonrían, nos están filmando.

http://www.atilioboron.com/

Fuente: http://aporrea.org/medios/a120575.html

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Lo que viene con Gaddafi o sin Gaddafi: La guerra de EEUU y la UE por el petróleo libio
Marzo, 31 2011 - Lecturas Recomendadas
Manuel Freytas

Tras la operación militar de despedazamiento de Libia, y más allá del resultado, los socios imperiales USA-UE intentarán aplicar su propia agenda de apoderamiento del petróleo de ese país.

Después de fracasar con la "revuelta popular" (Plan A), y con la "revolución libia" (Plan B) ejecutada por grupos operativos de la "hermandad musulmana" y tribus libias financiadas, armadas y entrenadas por la CIA y la inteligencia británica en Egipto, EEUU avanzó hacia la ejecución de una intervención armada (Plan C) cuyo desenlace por ahora es imprevisible.

Esta vez, y a diferencia de Irak, Washington tiene el control operativo y estratégico de los ataques (y la coordinación de las acciones con los grupos rebeldes internos) conseguida mediante una estrategia ostensible de "doble discurso" que utiliza a la ONU y a la OTAN como pantalla de legitimación internacional.


Primero, la diplomacia USA-británica-francesa presionó dentro del Consejo de Seguridad de la ONU una resolución que permitiera el establecimiento de un bloqueo aéreo a Libia, y cuando lo consiguieron, violaron ese acuerdo lanzando unilateralmente una operación de ataques combinados por aire y por mar sobre objetivos claves, que exceden largamente lo que había decidido el Consejo de Seguridad.

Mediante este hecho consumado, la coalición imperial USA-Gran Bretaña-Francia lanzó sistemáticos ataques con misiles y bombas inteligentes orientados a quebrar la resistencia y a minar la moral de las fuerzas de Muamar Gaddafi. Pero el grueso de los impactos de esos ataques lo viene padeciendo la población civil libia.

Según Al Jazeera y periodistas europeos, el "bombardeo humanitario" de la coalición excede los objetivos militares y se orientan a infraestructuras situadas en áreas residenciales de Trípoli y de otras ciudades a un costo de muerte masiva de civiles, mujeres y niños, presentada como una operación "quirúrgica" sólo con "efectos colaterales".

Como nueva fase de un plan global, orientado a terminar con el régimen de Gaddafi, la feroz operación militar USA-imperial contra Libia (Plan C) tiene como objetivos inmediatos: A) la destrucción de la infraestructura militar, comunicacional y productiva de Libia, B) sembrar el terror entre la población civil, C) dividir y producir deserciones masivas en las fuerzas armadas libias, y D) Potenciar el accionar y la capacidad operativa de los grupos rebeldes para derrocar a Gaddafi, preparando el ingreso a un régimen "democrático" controlado por EEUU.

No obstante la destrucción de vidas humanas y de infraestructura (las fuentes oficiales hablan de centenares de muertos civiles) los once días de bombardeos contra Libia (disfrazados de "misión humanitaria"), hasta el momento, no han podido lograr su objetivo de terminar con Gaddafi.

Aunque reducido su poder militar por los bombardeos, en las últimas horas el líder libio retomó la ofensiva contra los golpistas de la CIA y reconquistó el enclave petrolero de Ras Lanuf, no obstante los titulares triunfalistas de la prensa imperial que anunciaban la "llegada inminente" de los sediciosos a Trípoli.

Y como lo habíamos anticipado: Ahora el tiempo y los muertos juegan a favor del líder libio, mientras la coalición imperial se paraliza por sus divisiones y faltas de resultados concretos en el terreno de las operaciones.

Rusia, China, Turquía, enhebran acuerdos para pedir un alto el fuego, una situación que (salvo las primeras potencias imperiales) apoya la mayoría de los países de Europa, Asia, África y América Latina.

El desenlace petrolero

Fracase o tenga éxito la operación USA-imperial para derrocarlo, la estimación generalizada es que cualquier variable de desenlace en Libia conllevará un cambio de situación en el país petrolero.

Hay tres hipótesis para un desenlace del conflicto militar libio:

1- Derrocamiento, renuncia o eliminación física de Gaddafi

2- Gaddafi negocia su renuncia y el exilio con las potencias europeas.

3- Balcanización petrolera de Libia (2 zonas, una controla Gaddafi, otra controla EEUU y la UE).

El manotazo imperial contra Libia forma parte de un plan global diseñado para Medio Oriente, Africa y Asia Central. Su objetivo es el control geopolítico y militar de más del 60% de las reservas mundiales de petróleo y gas natural, incluidas las rutas de oleoductos y gasoductos.

Se estima que los países árabes y musulmanes (tanto los que están en la agenda de las "revueltas populares" o los "aliados" al eje USA-UE ) entre los que se encuentran Arabia Saudí, Iraq, Irán, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Yemen, Libia, Egipto, Nigeria, Argelia, Kazajstán, Azerbaiyán, Malasia, Indonesia, Brunei, poseen entre el 66,2% y el 75,9% del total de las reservas mundiales de petróleo, de acuerdo a distintas fuentes de evaluación.

Libia es considerada por distintas fuentes occidentales como la mayor economía petrolera en el continente africano, seguida por Nigeria y Argelia. Y como se sabe, el petróleo es el recurso esencial (cuyas reservas se agotan) para la supervivencia no solo del planeta sino de las potencias centrales.

Europa es totalmente dependiente del petróleo externo, y EEUU solo cubre un 25% de sus necesidades y el resto tiene que importar. Con una dato clave: La UE, antes del bombardeo a Libia, recepcionaba el 80% de las exportaciones del petróleo libio. Este es el punto central que va definir el desenlace de la operación militar para derrocar a Gaddafi.

Probadamente, el objetivo central de la operación imperial que hoy está destruyendo Libia y asesinando en masa a su población, está determinada por el petróleo y el control geopolítico y militar de las regiones petroleras (mayoritariamente situadas en países árabes o islámicos) en manos de regímenes no dóciles a las potencias centrales.

Dentro de este escenario central, EEUU y la UE desarrollan estrategias diferenciales y confrontan en una guerra encubierta por el control de las reservas, las rutas y los oleoductos en Eurasia, Medio Oriente y África.

Si bien ahora EEUU y las potencias de la Unión Europea están "formalmente" juntos en la invasión a Libia, el cuadro de situación tenderá a modificarse por las contradicciones y las disputas que empiezan a surgir por el control del petróleo libio en la medida que se aproxima el desenlace militar.

El objetivo, tanto para EEUU como para las potencias centrales de la UE, es controlar la comercialización y las reservas de petróleo de Libia, terminar con la National Oil Corporation (NOC) libia, privatizando la industria y la riqueza petrolera del país.

La NOC, controlada por el gobierno libio, figura en el puesto 25 entre las grandes corporaciones petroleras del planeta, según estimaciones de fuentes occidentales.

Washington busca que, como en Irak, los grandes beneficiarios del apoderamiento de Libia sean Wall Street, los gigantes petroleros anglo-estadounidenses, además de las armamentistas y empresas de servicios del Complejo Militar Industrial del Pentágono.

Como sucedió con el régimen de Saddam Hussein en Irak, al "botín de guerra" petrolero se suman los activos financieros libios depositados en bancos extranjeros. Miles de millones de dólares que serán confiscados por los invasores USA-europeos.

En su diseño original, la operación militar presionada por EEUU en la ONU busca la hegemonía norteamericana en el Norte de África, una región que históricamente fue dominada por Francia y, seguida en influencia por Italia y España.

Los golpes encubiertos de la CIA (disfrazados de "revueltas populares", en las regiones petroleras africanas intenta eliminar la influencia de potencias de la Unión Europea, como Francia, e instalar regímenes políticos "democráticos" ultra dependientes de Washington. Ese es el objetivo central.

La estrategia global de EEUU en el Norte de África rediseña una geopolítica de apoderamiento de toda la región, consolidada en el plano militar por el comando del AFRICOM. Este despliegue afecta los intereses de China y busca terminar con la influencia de la Unión Europea en el norte africano, incluida Libia.

Y hay un dato insoslayable a la hora de proyectar el futuro de Libia. La Unión Europea es ultradpendiente del flujo del petróleo libio. El 85% del crudo de ese país, antes de la operación militar internacional contra Gaddafi, se importaba hacia las potencias centrales europeas. Además, el gas libio se transporta a través del gasoducto Greenstream que atraviesa el Mediterráneo.

Este es el punto donde los intereses estratégicos de Washington y la Unión Europa, socios habituales en la depredación capitalista del planeta, chocan en Libia. Tras la operación militar, y más allá del resultado, los socios imperiales intentarán aplicar su propia agenda de apoderamiento del petróleo libio.

Este, en síntesis, es el elemento central (la lucha intercapitalista por el petróleo) que va definir el desenlace del ataque imperial y el futuro de Libia con Gaddafi o sin Gaddafi.

IAR Noticias

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La crisis del capitalismo
Marzo, 30 2011 - Lecturas Recomendadas
Entrevista a Alex Callinicos, profesor de Teoría Social en el King's College de Londres

Socialist Worker

El Socialist Worker ha pedido a Alex Callinicos que nos explique la crisis del capitalismo global que aún continúa, y si cree que los gobiernos podrán hacer que la pague la clase trabajadora.
Parece que esta crisis no afloja. ¿Cómo nos hemos metido en este lío?

Algunos economistas e historiadores económicos describen esta crisis diciendo que es la primera Gran Depresión del siglo XXI, y la comparan con la Gran Depresión de finales del s. XIX y la de los años treinta.


Me parece que tienen razón cuando afirman que ésta es una crisis muy profunda: no se trata de una alteración normal del «ciclo económico», sino de una crisis mucho más profunda y prolongada, y que hace mucho tiempo que se estaba preparando.

Desde finales de la década de los sesenta, el capitalismo, sobre todo en el mismo centro del sistema, ha sufrido una crisis crónica de rentabilidad. Lo que llamamos ‘neoliberalismo’, el giro hacia el mercado, era una manera de intentar recuperar beneficios a través de exprimir a las personas trabajadoras tanto como fuera posible. Pero se trata de una rentabilidad recuperada sólo parcialmente, lo cual podemos ver claramente echando un vistazo a los EEUU, el centro del sistema.


Los que controlan la economía mundial –los banqueros centrales–, han ido confiando en alentar el desarrollo de las burbujas financieras. Esto comenzó a finales de los años ochenta, pero el proceso ha sido más acusado desde finales de los noventa. Estas burbujas especulativas, que hacían que la gente creyera que era más rica, les conducían a pedir más préstamos y gastar más, y de esta manera hacían que la economía fuese adelante. La gran burbuja desarrollada en el mercado inmobiliario de EEUU a mediados de la década pasada fue la culminación de este proceso, y chupó secciones y más secciones del sistema financiero global –en EEUU y Europa– alimentando los préstamos y la especulación. Esto quiere decir que cuando la burbuja reventó al final, lo que pasó el 2006-7, provocó una crisis global general.

¿Hasta qué punto es esta una crisis general, que va más allá de los banqueros y el sistema financiero?

Es una crisis mucho más general. En 2009 la economía mundial se contrajo por primera vez desde la Segunda Guerra Mundial. Las causas más remotas se remontan a la misma base del capitalismo, que es un sistema de inversiones sin planificación y de crisis. Por culpa de las dificultades a largo plazo del sistema económico, el sistema financiero ha jugado un papel dirigente cada vez más importante en las últimas décadas. La crisis la provocó la especulación financiera y la manera como se han comportado los banqueros para obtener sus enormes bonificaciones. Pero los banqueros son sólo una parte del problema, no son el centro.

Después de tanto debate sobre la regulación, ¿qué se ha hecho, realmente?

Los banqueros hacen mucho ruido quejándose de las restricciones que se les ha impuesto. Las más serias son las que se han llamado «acuerdos de Basel», que son, en esencia, un intento de restringir la cantidad que pueden prestar. Pero si miramos de cerca lo ocurrido en EEUU y Gran Bretaña, que son los centros del sistema financiero global, veremos que, a los bancos se les han impuesto algunas restricciones.

Los bancos son muy poderosos políticamente; hacen un lobbying efectivo, y básicamente han presionado a los gobiernos para que les dejen más o menos en paz. De modo que ahora nos encontramos con indicios de que el mismo tipo de prácticas especulativas que se desarrollaron durante la burbuja se están volviendo a utilizar. Los bancos que han sobrevivido son más grandes y más fuertes, y tienen suficiente confianza para empezar a repartir bonificaciones masivas otra vez. Bob Diamond, el director del banco Barclays, dijo hace poco que ha llegado el momento en que los bancos dejen de pedir perdón. Sí, a mí me parece que eso es tener suficiente confianza.

El gobierno dice que la única solución a la crisis es el programa de recortes. Los laboristas dicen que son demasiado rápidas, pero aceptan que se deben hacer. ¿Tú qué crees?

Muchos economistas e historiadores económicos rigurosos dicen que el crecimiento de la deuda que se ha visto en los últimos años, en términos históricos, no es tan importante. Hay que entender por qué ha aumentado la deuda del gobierno: es por culpa de la crisis, no sólo por culpa de los rescates. La crisis significa que el gobierno recibe menos en recaudación de impuestos y, en cambio, debe gastar más en prestaciones por desempleo. De modo que cuando los tories y los liberal-demócratas hablan de déficit, están hablando del coste de la crisis: estamos ante una lucha de clases para ver quién la pagará.

Los banqueros son suficientemente fuertes, políticamente, para protegerse y evitar que les toque pagar a ellos. El giro hacia la austeridad tiene por objetivo que sean las personas trabajadoras las que soporten la carga. Es interesante que el director del Banco de Inglaterra, Mervyn King, dijo que el gran déficit presupuestario no es culpa de la gente ni de los trabajadores del sector público; no obstante, dice que la austeridad es necesaria.

No hay la necesidad económica de instaurar medidas de austeridad, sino que, de hecho, desde el punto de vista económico son peligrosas. El jefe de la OCDE –el club global de las naciones ricas– compareció, la semana pasada, con el ministro de economía George Osborne, y dijo que las políticas económicas del gobierno eran muy buenas. Pero, hace poco, la OCDE ha publicado un informe que prevé un crecimiento muy lento para Gran Bretaña durante este año y el siguiente. La cuestión es esta: si sacudes a la gente de una manera tan salvaje con el tipo de medidas que se están aprobando (exprimiendo el sector público, forzando la disminución de los salarios...), el efecto podría ser que la economía cayera otra vez en recesión. En los países donde las medidas de austeridad ya se han puesto en práctica, como Grecia e Irlanda, ha pasado justamente eso.

La posición de los laboristas (austeridad, sí, pero no tan salvaje como la de los tories) deja ver que, a pesar de haber escogido a Ed Miliband como líder, el Partido Laborista sigue pegado a la ideología del neoliberalismo, de modo que la alternativa que ofrecen es extremadamente débil.

¿El gobierno y la clase dirigente tienen confianza en la austeridad?

No me parece que haya grandes divisiones entre la clase dirigente. Pienso que las grandes empresas estaban cansadas del Nuevo Laborismo, al final de la legislatura de Gordon Brown. Habían aceptado todas las golosinas, en materia de exenciones fiscales, que les habían ofrecido los laboristas; pero querían más, por eso dieron la bienvenida a la coalición. Hay dudas sobre la austeridad, pero no se está elaborando ningún proyecto alternativo, desde la clase dirigente.

La coalición se acerca a su examen más importante. Las protestas de los estudiantes de antes de navidad fueron un duro golpe para ellos: expusieron las grietas que había dentro de la coalición; particularmente, la desazón que sienten muchos liberal-demócratas. A medida que los recortes empiezan a hacer daño, Cameron y Osborne esperan que los líderes de los sindicatos sean demasiado débiles y demasiado cobardes para organizar una resistencia efectiva. Estas previsiones se pondrán a prueba pronto.

La resistencia, en Europa, ha sido desigual. En Grecia, ha sido fuerte. En Irlanda, en cuanto a huelgas y manifestaciones, ha habido movimiento, pero es a través de las urnas que se ha producido el impacto. La aniquilación de Fianna Fail, que había dominado la vida política desde los años treinta, ha sido una derrota importante para ellos.

¿Cuál es la alternativa a los recortes? ¿De dónde deberían venir el dinero?

Esta cuestión no debería intimidarnos. Por ejemplo, la tasa de intereses es baja, por lo que, en realidad, a los gobiernos les resulta fácil obtener préstamos. De manera más general, necesitamos una serie de medidas que se dirijan a la raíz de la crisis. Esto quiere decir nacionalizar adecuadamente los bancos, en vez de utilizar grandes cantidades de dinero público para salvarlos mientras continúan funcionando sin que se les puedan exigir responsabilidades. Significaría reconvertir los bancos en empresas públicas que organizaran el tipo de inversiones que son necesarias.

Un área de inversión obligatoria es la intervención sobre el cambio climático. El terremoto de Japón no lo causó el calentamiento global, pero sabemos que sí producirá más desastres de esta magnitud. Y lo que ha pasado en Fukushima nos muestra el peligro de utilizar la energía nuclear. La campaña para crear un millón de puestos de trabajo contra el cambio climático, apoyada por varios sindicatos, es una manera de impulsar el trabajo que se necesita para reducir las emisiones, y al mismo tiempo se crea empleo.

Además, el sistema del bienestar debe reorganizarse para acabar con la miseria de los subsidios reducidos y condicionales, y deberían tomarse otras medidas para combatir el paro. Este es el tipo de programa que comenzaría a subordinar la economía a la lógica de las necesidades sociales, en vez de subordinarla a los beneficios.

¿Puede recuperarse el capitalismo y proveer para la mayoría de personas?

Lenin, el gran revolucionario ruso, dijo que el capitalismo nunca estará en una situación absolutamente desesperada mientras las personas trabajadoras le permitan sobrevivir. Tarde o temprano el sistema se puede recuperar de cualquier crisis, aunque le costaría recuperar el nivel alcanzado en el pasado más reciente, porque el sistema financiero se habría debilitado mucho.

Mientras la recesión continúa, es importante ver que es desigual. Una sección del sistema, el núcleo histórico en América del norte y gran parte de Europa, aún continúa en un estado bastante deprimido. Pero, en cambio, si miramos hacia China y las economías que se asocian, Alemania y Brasil incluidos, vemos que crecen bastante deprisa. Esto refleja los esfuerzos del estado chino, que hizo todo lo posible para evitar una depresión económica prolongada. Sin embargo, el hecho de que esta pequeña parte del sistema esté creciendo es otro factor desestabilizador: produce tensiones entre EEUU, la fuerza capitalista dominante, y China, que cada vez más se presenta como su rival principal. Esto hace más difícil de controlar el capitalismo.

Pero incluso si encuentran una manera de salir adelante, la crisis se ha producido como resultado de la lógica del capitalismo y de un sistema que tiene como único objetivo la competición ciega para conseguir beneficios. Este sistema seguirá produciendo crisis y seguirá intentando resolverlas haciendo que paguen las personas trabajadoras y pobres. Por lo tanto, la única garantía real para evitar más crisis como la que nos afecta ahora es deshacerse completamente del capitalismo.

Alex Callinicos es profesor de teoría social en el King's College de Londres, y autor de libros como “Los nuevos mandarines del poder americano” o “Un manifiesto anticapitalista” y miembro destacado del Socialist Workers Party, organización hermana de En lucha en Gran Bretaña.

Artículo publicado en Socialist Worker, periódico del Socialist Workers Party, organización hermana de En lucha en Gran Bretaña.

http://www.enlucha.org/site/?q=node/15886

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La guerra euro-estadounidense en Libia: Mentiras oficiales y errores de concepto de los críticos
Marzo, 30 2011 - Lecturas Recomendadas
James Petras - La Haine

Introducción

Uno de los defectos básicos de los argumentos de los críticos de las guerras europeo-estadounidendes es el de recurrir a estereotipos, generalizaciones y argumentos sin ninguna base fáctica. La idea más común sobre la guerra europeo-estadounidense en Libia es que "está todo relacionado con el petróleo" (el embargo de pozos de petróleo).

Por otro lado, los portavoces de los gobiernos europeos y estadounidense han defendido la guerra aduciendo que se trata de "salvar vidas civiles que enfrentan el genocidio", un acto de "intervención humanitaria".


Siguiendo a los poderes imperialistas, la mayoría de los que pasan por ser La Izquierda en Estados Unidos y Europa, desde demócratas sociales, marxistas, trotskistas y otro surtido de progresistas, afirman seguir y apoyar un levantamiento de masas revolucionario y no a unas cuantas peticiones de intervención activa de los poderes imperialistas o, lo que es lo mismo, la ONU, para presumiblemente ayudar a la "revolución social" para que derrote a la dictadura de Gaddafi.

Estas afirmaciones y las variaciones de esos argumentos carecen absolutamente de sustancia y contradicen la verdadera naturaleza de los poderes imperialistas de USA, Reino Unido y Francia, basada en acrecentar el militarismo, tal como se evidenció en todas las guerras en curso durante la década pasada (Irak, Afganistán, Somalia, etc.). Lo que es revelador en este contexto de intervención militar en Libia es que todos los principales países que se rehusaron participar en la guerra están motivados por distintos tipos de expansión global: fuerzas económicas y de mercado. China, India , Brasil, Rusia, Turquía, Alemania, los países capitalistas más dinámicos de Asia, Europa y el Medio oriente están, en parte, opuestas a la respuesta militar "aliada" porque no ven (con razones sólidas) ninguna amenaza para su seguridad, ven una puerta abierta para acceder al petróleo, un clima de inversión favorable y ningún signo de un resultado democrático y progresista entre las elites dispares que compiten por el poder y el favor de Occidente entre aquellos a los que los medios etiquetaron como "rebeldes".

1- Los seis mitos sobre Libia: Derecha e Izquierda

El principio de los poderes imperialistas y sus portavoces en los medios aducen que están agrediendo militarmente a Libia por "razones humanitarias". Su pasado y su historia recientes historias argumentan lo contrario. Las intervenciones en Irak tuvieron por resultado más de un millón de muertos, cuatro millones de civiles desplazados y la destrucción masiva de toda una civilización, incluyendo los sistemas de distribución de agua, electricidad, los centros de investigación , museos...

Desenlaces similares resultaron de la invasión a Afganistán. Lo que denominaron como intervención humanitaria resultó en una catástrofe humana. En el caso de Irak, el camino hacia la barbarie imperialista comenzó con "sanciones", progresó hacia una "zona de exclusión aérea", luego en divisiones y, más tarde en invasión y ocupación y en el desencadenamiento de una guerra de sectarismo tribal entre escuadrones de la muerte paramilitares de los rebeldes "liberados". Lo mismo se puede decir del asalto imperialista contra Yugoslavia, también justificado como una "guerra humanitaria" contra un "régimen genocida", que llevó a 40 días de bombardeo masivo y la destrucción de Belgrado y otras grandes ciudades, la imposición de un régimen terrorista mafioso en la provincia de Kosovo y el establecimiento en ese mismo lugar de una base militar de USA.

El bombardeo de Libia ha destruido infraestructura civil, aeropuertos, carreteras, puertos, centros de comunicación, al igual que objetivos militares. Las sanciones y los ataques militares han expulsado a decenas de corporaciones multinacionales y han generado un éxodo de cientos de miles de trabajadores y técnicos inmigrantes africanos, de Oriente Próximo y del norte de África, devastando la economía y creando desempleo masivo a largo plazo. Por otra parte, siguiendo la lógica de previas intervenciones militares, la solicitud aparentemente "moderada" de patrullar los cielos vía una "zona de exclusión aérea" lleva directamente a bombardeos terrestres de civiles y de objetivos militares con el objetivo de derrocar al gobierno. Los belicistas imperialistas que están atacando a Libia, al igual que sus predecesores, no están comprometidos con nada que remotamente se parezca a un gesto humanitario: están destruyendo las vidas civiles que se suponía que debían salvar, como sucedió anteriormente el caso en Vietnam.

1- Guerra por petróleo o petróleo para la venta?

Uno de los estereotipos más repetidos por la izquierda, o al menos esos izquierdistas, es que la invasión imperialista es para "apoderarse del control sobre el petróleo de Libia y entregárselo a las multinacionales".

Los hechos sobre el terreno nos cuentan una historia diferente: las compañías petroleras multinacionales de Europa, Asia, EE UU o cualquier otro lugar ya "han tomado" millones de hectáreas de campos petrolíferos en Libia, algunas ya están bombeando y exportando petróleo y gas y están cosechando grandes beneficios para, al menos, la mayor parte de una década. La "explotación por invitación" de las Corporaciones Multi-Nacionales (MNC, por sus siglas en inglés), desde Gaddafi hasta las compañías petroleras más grandes, es un proceso en marcha desde principios de los años '90 hasta el presente.

La lista de grandes compañías de petróleo extranjeras en Libia supera a la de la mayoría de los países de mayor producción de petróleo en el mundo entero. Incluye a British Petroleum con una licencia de siete años en dos concesiones de mil millones de dólares en inversiones planificadas. Cada una de estas concesiones implica la explotación de enormes áreas de Libia por parte de BP, una del tamaño de Kuwait, la otra del tamaño de Bélgica (libyonline.com). Cinco firmas japonesas, incluyendo a Mitsubishi y a Nippon Petroleum, Eni Gas de Italia, British Gas y Exxon Mobil se aseguraron contratos de prospección y explotación en octubre del 2010. En enero del 2010 las concesiones petroleras en Libia beneficiaban mayormente a compañías de EE UU, especialmente Occidental Petroleum. Royal Dutch Shell, Total (Francia), Oil India, CNBC (China), Pertamina de Indonesia, y la noruega Norsk Hydro también están incluidas entre las multinacionales que han obtenido contratos (BBC News, 03/10/2005).

A pesar de las sanciones impuestas por Reagan en 1986, Halliburton trabajó en proyectos de mil millones de dólares desde los '80. Durante el tiempo en el que el anterior Secretario de Defensa (de EE UU), Cheney, fue consejero delegado de Halliburton, lideró la lucha contra las sanciones arguyendo que "como nación hay enorme valor en tener negocios americanos en todo el mundo" (Halliburtonwatch.com). Las sanciones contra Libia fueron levantadas en 2004, bajo el mandato de Bush. Durante la presente década Gaddafi ha invitado a más compañías extranjeras a invertir en Libia que cualquier otro régimen del mundo. Claramente, con todos los países imperialistas europeos y EE UU explotando ya el petróleo de Libia a escala masiva, el argumento de que "la guerra es por el petróleo" hace aguas… ¡o petróleo!

3 - Gaddafi es un terrorista

En el período previo al ataque militar estadounidense, el Tesoro, liderado por el súper agente israelí Stuart Levey, instituyó una política de sanciones congelando 30 mil millones de dólares en activos libios arguyendo que Gaddafi era un tirano asesino (Washington Post, 24/3/11). Sin embargo, exactamente siete años antes, Cheney, Bush y Condoleezza Rice retiraron a Libia de la lista de regímenes autoritarios y le pidieron a Levey y sus secuaces que retiraran las sanciones. Todas las grandes potencias europeas siguieron sus pasos: Gaddafi fue bienvenido en las capitales europeas, los primeros ministros visitaron Trípoli y Gaddfi correspondió desmantelando unilateralmente sus programas de armas nucleares y químicas (BBC, 5/9/08).

Gaddafi cedió al cooperar con la campaña de Washington contra grupos, movimientos e individuos incluidos en la arbitraria lista de terroristas de Washington, arrestando, torturando y matando a sospechosos de pertenecer a al-Qaida, expulsando a militantes palestinos y criticando a Hezbollah, Hamas y otros adversarios de Israel. El Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas le extendió a Gaddafi un certificado de salud. Las elites de Occidente dieron la bienvenida al vuelco político de Gaddafi, pero no lo salvaron de un ataque militar en gran escala. Reformas neoliberales, apostasía política, antiterrorismo, eliminación de armas de destrucción masiva… todo esto debilitó al régimen, acrecentó su vulnerabilidad y lo aisló de cualquier aliado antiimperialista consecuente. Las concesiones de Gaddafi hicieron de su régimen un objetivo fácil para los militaristas de Washington, Londres y París.

4- El mito de las masas revolucionarias

La izquierda, incluyendo a la socialdemocracia, los verdes y hasta a los partidos de la izquierda socialista de Europa y EE UU, siguiendo a sus mentores imperiales, y susceptibles a la propaganda de demonización de Gaddafi de los medios de comunicción de masas, justificaron su apoyo a la intervención militar en nombre del "pueblo revolucionario", de que las masas amantes de la paz "luchan contra la tiranía" y organizando milicias populares para "liberar al país". Nada puede estar más alejado de la verdad.

La raíz del levantamiento armado es Bengazi, un semillero de partidarios tribales y clientes del depuesto rey Idris, quien gobernó con puño de hierro un país semifeudal, quien otorgó una de sus mayores bases aéreas a EE UU (Wheeler) en la cuenca del Mediterráneo. Entre los líderes en pugna del "Consejo de Transición" (que pretenden conducir, pero que tienen pocos seguidores organizados) hay expatriados neoliberales que promovieron la invasión euro-norteamericana y que solo pueden llegar al poder utilizando los misiles occidentales. Ellos esperan poder desmantelar las compañías petroleras públicas asociadas en empresas conjuntas con las compañías multinacionales. Todos los observadores independientes informan de la ausencia de cualquier movimiento reformista (ni hablar de organizaciones revolucionarias o movimiento democrático).

Se informa de que las milicias armadas en Bengazi se han mostrado más activas a la hora de cercar, arrestar y ejecutar a cualquier miembro de la red nacional de civiles activos en los "comités revolucionarios " de Gaddafi, señalándolos arbitrariamente como "quintacolumnistas", que en comprometer a las fuerzas armadas del régimen. Los líderes más importantes de las masas "revolucionarias" de Bengazi son dos desertores recientes de lo que la izquierda llama el "régimen asesino" de Gaddafi: el anteriormente ministro de Justicia, Mustafa Abdul Jalil (quien procesó a disidentes hasta el día anterior al levantamiento armado), Mahmoud Jebril, un importante gaddafista neoliberal, destacado por invitar a las multinacionales a hacerse cargo de los campos de petróleo, y Ali Aziz al-Eisawa, el anteriormente embajador de Gaddafi en la India, quien cambió de barco cuando pareció que el levantamiento podía tener éxito.

Estos autoproclamados líderes de los "rebeldes" son partidarios acérrimos de la intervención euro-estadounidense, tanto como previamente habían sido partidarios de la dictadura de Gaddafi y promotores de las tomas de posesión de los campos de petróleo y gas por parte de las MNC. Los jefes del consejo militar "rebelde" son Omar Hariri y el Gral. Abdul Fattah Younis, anterior cargo del Ministerio del Interior, ambos con largas historias (desde 1969) de reprimir cualquier movimiento democrático. No es raro que estos mandos militares desertores hayan sido completamente incapaces de animar a sus tropas, simples reclutas, para sumarse a las tropas leales a Gaddafi, y que todos esperen poder subirse al carro de las fuerzas armadas anglo-franco-estadounidenses.

La ausencia de las mínimas credenciales democráticas entre los líderes de las fuerzas contrarias a Gaddafi está emparejada con su abyecta dependencia y servilismo a las fuerzas armadas imperialistas para que los aúpen al poder. Su abuso y persecución de los trabajadores inmigrantes de Asia, Turquía y especialmente del África subsahariana, sus falsas acusaciones de que son sospechosos de ser "mercenarios", auguran desgracia para cualquier orden democrático posible, o para la recuperación de una economía dependiente del trabajo inmigrante o de cualquier vestigio que quedara de un país unificado con algún parecido a una economía nacional.

La composición del autoproclamado liderazgo del "Consejo Nacional de Transición" no es ni democrática, ni nacionalista, ni es capaz de unir al país. Menos aún es capaz de crear puestos de trabajo, perdidos por el asalto armado al poder, y de sostener los programas de asistencia social y la renta per cápita más alta de África.

5- Al Qaeda

La mayor concentración geográfica de los terroristas de al-Qaida está precisamente en las áreas dominadas por los "rebeldes" (Cockburn: Counterpunch, 24 de marzo de 2011). Durante más de una década, Gaddafi, en sintonía con el respaldo a la agenda "anti terrorista" de Bush y Obama, ha estado en primera línea de la lucha contra al-Qaida. Ahora son ellos quienes se han alistado en las filas de los "rebeldes" que luchan contra el régimen de Gaddafi.

Del mismo modo, los jefes tribales, los clérigos fundamentalistas y los monárquicos del este han estado activos librando una "guerra santa" contra Gaddafi y recibiendo armas y protección aérea de los "cruzados" ingleses, franceses y estadounidenses, al igual que los talibanes y los fundamentalistas islámicos le dieron la bienvenida al apoyo de la Casa Blanca de Carter-Reagan para derrocar al régimen secular en Afganistán. La intervención imperialista está basada en "alianzas" con las fuerzas más retrógradas de Libia, con resultados poco claros sobre la futura composición del régimen, y con la perspectiva de una estabilidad política que permita al gran negocio del petróleo regresar y explotar los recursos energéticos.

6- “Genocidio” o guerra civil armada

A diferencia de los levantamientos populares árabes en curso, el conflicto libio comenzó como una insurrección armada, dirigida hacia la violenta toma de poder. A diferencia de otros gobernantes autocráticos, Gaddafi se aseguró el respaldo regional de las masas entre un sector sustancial de la población sobre la base de una bien financiada asistencia social y programas de vivienda. La violencia es inherente a cualquier levantamiento armado y, una vez que se esgrime un arma y se trata de tomar el poder, no existen fundamentos para reclamar que los "derechos civiles" de uno están siendo violados. Entran en juego Las reglas de la guerra, incluyendo la protección de los civiles no combatientes y el respeto por los derechos y la protección de los prisioneros de guerra.

Las infundadas acusaciones de "genocidio" por parte de Europa y EE UU, amplificadas por los medios de comunicación de masas occidentales, y repetidas por los voceros de la "izquierda” cual loros, son contradichas por los informes diarios de un número de muertos y heridos de uno o dos dígitos, resultado de la violencia urbana de ambos bandos, dado que el control de las ciudades y los pueblos va cambiando de un bando a otro.

La verdad es la primera víctima en una guerra civil y ambos bandos han recurrido a mentiras monstruosas sobre victorias, víctimas, demonios y ángeles.

Lo cierto es que este conflicto comenzó como una guerra civil entre dos élites: una autocracia establecida, floreciente, paternalista y neoliberal, con apoyo popular sustancial y, la otra, una elite financiada y entrenada por occidente, respaldada por un grupo amorfo de tribus regionales, clérigos y profesionales neoliberales sin credenciales democráticas ni nacionalistas.

Conclusión

Si no es el humanitarismo, el petróleo o los valores democráticos, ¿cuál es la fuerza impulsora de la intervención imperialista de Europa y EE UU?

Hay una pista en las elección selectiva de la intervención armada. En Bahrein, Arabia Saudita, Yemen, Jordania, Qatar, Oman, gobernantes autocráticos aliados de y respaldados por los gobiernos imperiales de Europa y EE UU han arrestado y asesinado impunemente a manifestantes pacíficos. En Egipto y Túnez, EE UU financia a una junta cívico-militar autoproclamada y conservadora para que impida una transformación social democrática y nacionalista profunda, para que promueva "reformas" económicas neoliberales dirigidas por cargos electorales pro imperialistas. Mientras los críticos liberales acusan a Occidente de "hipocresía" y "doble rasero" por el bombardeo de Libia, pero no en el caso de los carniceros del Golfo, en realidad los gobernantes imperialistas están usando idéntico rasero imperialista en todas las regiones. Ellos defienden a los regímenes clientes y estratégicos en donde poseen bases aéreas y navales, dirigen operaciones de inteligencia y plataformas logísticas para proseguir las guerras en curso en Irak y en Afganistán y para amenazar a Irán. Atacan a Libia porque aún se niega a colaborar con las operaciones militares de Occidente en África y el Oriente Próximo.

El aspecto central está en que cuando Libia permite que la mayoría de las grandes multinacionales europeas y estadounidenses saqueen su riqueza petrolífera, aún no es un activo geopolítico estratégico. Tal como escribimos en artículos anteriores, la fuerza motriz de la construcción del imperio estadounidense es militar, no económica. De hecho, se han sacrificado intereses de miles de millones de dólares en la implantación de sanciones contra Irak e Irán; la guerra de Irak cerró la mayor parte de la explotación de petróleo durante más de una década.

El ataque a Libia dirigido por Washington (la mayoría de las incursiones aéreas y los misiles están a cargo de aviones y submarinos de EE UU) es parte de un contraataque general contra los movimientos populares y prodemocráticos árabes más recientes. Occidente está respaldando la represión de los movimientos prodemocráticos en todo el Golfo, está financiando a la junta egipcia, proimperialista y proisraelí; está interviniendo en Túnez para asegurar que cualquier nuevo régimen quede "correctamente alineado". Respalda el despotismo en Argelia y los ataques diarios de Israel contra Gaza. Y ahora, en Libia, apoya un levantamiento de ex gaddafistas y monárquicos derechistas que prometen alinearse militarmente con los constructores de imperios de EE UU y Europa.

Los poderes regionales y globales impulsados por un mercado regional y global dinámico se niegan a entrar en este conflicto porque pone en peligro su acceso al petróleo, incluyendo la actual explotación a gran escala de fuentes de energía bajo el mandato de Gaddafi. Alemania, China, Rusia, Turquía, India y Brasil están creciendo a mucha velocidad al explotar nuevos mercados y recursos naturales, mientras que los estadounidenses, ingleses y franceses gastan miles de millones en guerras que desestabilizan mercados y fomentan guerras de resistencia a largo plazo.. Reconocen que los "rebeldes" no son capaces de obtener una victoria rápida, o de crear un ambiente estable para las inversiones a largo plazo. En el poder, los "rebeldes" se convertirían en clientes políticos de sus padrinos militaristas imperiales. Por otra parte, el empuje militar de los invasores imperialistas tiene consecuencias graves para las economías de mercado emergentes. Estados Unidos apoya a los rebeldes de la provincia china del Tibet y a los separatistas "rebeldes" de Uyghur en todas partes. Washington y Londres respaldan a los separatistas del Cáucaso ruso. La India está alerta por el apoyo militar estadounidense a Pakistán y sus reivindicaciones en Cachemira. Turquía se opone a los separatistas curdos apoyados por Estados Unidos y suministra armas a sus oponentes iraquíes.

El precedente libio de una invasión armada imperialista a favor de sus clientes separatistas presagia problemas para el mercado de las potencias emergentes. Es una amenaza viva para el floreciente movimiento libertario árabe. Y el golpe definitivo para la economía estadounidense: tres guerras pueden quebrar cualquier presupuesto más pronto que tarde. Pero, sobre todo la invasión socava los esfuerzos de los demócratas, los socialistas y los nacionalistas libios para liberar al país de la dictadura y los reaccionarios a quienes apoya el Imperio.

Artículo original: http://petras.lahaine.org/articulo.php?p=1847 - Traducción resumida para Rebelión por Alina Palamarczuk

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La guerra acecha a la revolución de Medio Oriente
Marzo, 23 2011 - Lecturas Recomendadas
Sreeram Chaulia

Times Online

Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens

Históricamente, hay una fuerte correlación secuencial entre revolución y guerra entre Estados. La revisión radical del sistema socioeconómico o político de un país pocas veces permanece confinada a ese Estado y provoca frecuentemente una conflagración regional o internacional más amplia. Se debe a que la revolución es un fenómeno volcánico que no conoce fronteras artificiales. Las ideas no se pueden encarcelar como se pueden encarcelar los cuerpos, y la revolución es la idea más estimulante o perniciosa, depende del lado en el que uno se encuentre.


La movilización de fuerzas contrarrevolucionarias para restaurar el statu quo de una sociedad que pasa por una revolución, o para “dar una lección” a otros revolucionarios en la región y más allá, para aplastar sus esfuerzos emuladores, es una táctica probada en el tiempo por los poderes conservadores que pueden perderlo todo si el fervor revolucionario se convierte en una bola de nieve. En tiempos tumultuosos, una muestra decisiva de fuerza y violencia preventiva es contemplada por los poderes contrarrevolucionarios como una necesidad para sofocar la propagación de la agitación y para asegurarse contra la marea creciente de su propio pueblo.

Es exactamente lo que ocurrió después de la Revolución Francesa, cuando las monarquías seriamente amenazadas de Gran Bretaña, España, Portugal, Holanda, Prusia y Austria actuaron colectivamente por cuenta del principio dinástico de gobierno y declararon la guerra a Francia en los años 1790. Ciertos aliados occidentales en la Primera Guerra Mundial se confabularon contra la Rusia revolucionaria de 1918 a 1923 con el fin de “estrangular el bolchevismo en la cuna” (Winston Churchill).

Los intentos clandestinos de derrocamiento y la larga guerra no declarada desencadenada por EE.UU. contra el régimen de Fidel Castro después de la Revolución Cubana de 1959 fueron actos clásicos de "defensa ofensiva" para hacer retroceder “el creciente fragor de voces comunistas en Asia y Latinoamérica” (John F Kennedy). La guerra impuesta por el entonces pro occidental Sadam Hussein de Iraq contra Irán revolucionario desde 1980 hasta 1988 cayó en el mismo modelo de intento de atrapar al genio y volver a encerrarlo en la botella.

En todos estos casos, las guerras que siguieron a las revoluciones sembraron el caos, la destrucción y la desestabilización a escalas regionales y meta-regionales. No tuvieron éxito en el derrocamiento de los regímenes revolucionarios contra los que se dirigían, pero exacerbaron espirales dañinas de divisiones y guerra interior dentro de sociedades que acababan de vivir la revolución. Las guerras contrarrevolucionarias, incluso aquellas en gran parte interiores como la Guerra Cristera de los años veinte en México, se internacionalizaron y tuvieron éxito entre sectores de la población en el sentido de crear un ansia de recuperar, o mantener, el pasado represivo pero ordenado. El caos inherente y la incertidumbre de las revoluciones se magnifican y se ponen al desnudo debido a guerras contrarrevolucionarias, allanando el camino a personajes dictatoriales al estilo de Napoleón para usurpar la autoridad.

El actual entorno estratégico en Medio Oriente se parece a los panoramas mencionados del pasado. Arabia Saudí, el bastión más acérrimo del conservadurismo monárquico y religioso en la región, acaba de dar los primeros pasos militares que auguran una guerra más intensa entre Estados por medio de testaferros. Al enviar pelotones fuertemente armados de más de 2.000 soldados, 800 de ellos de los Emiratos Árabes Unidos (EAU), a Bahréin para apuntalar a la dinastía al-Khalifa asediada por las protestas, Riad ha despertado inmediatamente un nido de avispas. Irán, el autoproclamado guardián mundial de los intereses chiíes, condenó de inmediato la acción saudí como “inaceptable” porque el levantamiento de los chiíes de Bahréin a favor del gobierno de la mayoría contra el régimen suní Khalifa se vio como una conveniencia estratégica en Teherán.

El recurso abierto de Arabia Saudí de enviar sus fuerzas armadas para impedir una revolución en Bahréin tiene lugar después de semanas de suministro tácito de armas a lo largo del puente y el viaducto Rey Fahd que conecta los dos países. La monarquía saudí y sus hermanos reales que dirigen los gobiernos del Consejo de Cooperación del Golfo (GCC) querían ver primero si las reacciones autoritarias normales de recompensa y castigo de los Khalifa de Bahréin daban resultado y calmaban la agitación. Pero la fiebre y la inspiración revolucionaria de Túnez, Egipto, Libia, Yemen y Jordania es tan infecciosa que la mayoría chií marginada de Bahréin continuó acudiendo a la plaza Perla en Manama a pesar de la represión.

Para el GCC, de un modo muy parecido a la paranoica alianza europeo que libró la guerra contra Francia en los años 1790, la intervención militar directa de las tropas saudíes y de los EAU es el no va más para detener el derrumbe del viejo orden en una base continental. Ya que Bahréin bajo los Khalifa tiene una política parecida al apartheid con dimensiones totalitarias de la era soviética, la entrada militar precipitada del GCC en Bahréin tiene matices de las brutales invasiones contrarrevolucionarias de Hungría (1956) y Checoslovaquia (1968) llevadas a cabo por la URSS. Los antiguos regímenes fueron reforzados y salvados por medio de tanques y botas soviéticas patrullando las calles de Budapest y Praga.

Sin embargo, el factor Irán impone límites a esta comparación. Mientras Teherán se indigne y sea capaz de montar una reacción “contra-contrarrevolucionaria”, no hay garantías de que los transportes blindados de personal y la artillería pesada de los saudíes y de los EAU terminen por proteger a los Khalifa aplastando la marea pro democracia de Bahréin. Las ironías se agravan en este caso porque el propio Irán ha dejado atrás hace tiempo su pasado revolucionario y utiliza todos los medios para aplastar a sus propios activistas por la democracia.

Un contragolpe iraní al GCC en Bahréin por medio de combatientes por encargo o mediante la incitación a la rebelión chií en la provincia oriental rica en petróleo de Arabia Saudí, de mayoría chií, amenaza con escalar a una gran guerra entre Estados en Medio Oriente, de un tipo que no se ve desde la guerra de Yom Kippur de 1973.

En medio de una guerra hecha y derecha, las revoluciones transnacionales se vuelven secundarias y los poderes del statu quo pueden desviar la atención de la gente mediante llamados a un nacionalismo estrecho o al sectarismo. Si hay un actor que puede desembrollar el tejido ponzoñoso que podría convertir Bahréin en otra Nicaragua (adonde EE.UU. envió "contras" entrenados y armados para derribar el régimen sandinista de izquierda en los años ochenta), y convertir Medio Oriente en general en centro de una guerra mundial, es EE.UU.

Bahréin es la base de la Quinta Flota de la Armada de EE.UU. y un eslabón vital en el Comando Central de los militares de EE.UU. El gobierno de Barack Obama debería hacer entrar en razón a los saudíes y al GCC para que se retiren de Bahréin antes de que se convierta en una mortífera zona de guerra como Libia. Técnicamente, las tropas del GCC han cruzado hacia Bahréin por invitación del emir gobernante, Shaikha Salman al-Khalifa. Pero, ante los ojos de la mayoría chií discriminada de Bahréin, las fuerzas suníes extranjeras que entran a su país en nombre del restablecimiento de la “estabilidad” son invasores que se proponen inclinar la balanza contra las corrientes democratizadoras.

Washington no puede ser miope y aprobar la intrusión dirigida por los saudíes, porque la historia muestra cuán horribles son las consecuencias de las guerras contrarrevolucionarias. Demasiado a menudo, el predicamento del gobierno de Barack Obama desde que estalló el espíritu pro democracia en Medio Oriente se ha presentado como una elección entre valores e intereses estratégicos. La crisis en Bahréin cuestiona esa interpretación dualista, porque la salida de los odiados Khalifa en ese país por medios endógenos pacíficos, como en Túnez y Egipto, es más provechosa para Washington desde el punto de vista estratégico que el inicio de una guerra caliente entre Arabia Saudí e Irán cuyas llamas podrían abrasar toda la región.

La verdadera alternativa es entre los intereses miopes (definidos por la incapacidad de Washington de distanciarse de influencias como la monarquía saudí e Israel, que en ambos casos influencian fuertemente su política) e intereses clarividentes que eviten infiernos catastróficos. Obama no tiene que ser un revolucionario para imponer disciplina a Riad. Sólo requiere un poco de sentido común y una apreciación más profunda de las desastrosas ramificaciones históricas de permitir que las guerras contrarrevolucionarias se conviertan en metástasis.

Sreeram Chaulia es vicedecano de la Escuela Jindal de Asuntos Internacionales en Sonipat, India y autor del libro que será publicado próximamente International Organizations and Civilian Protection: Power, Ideas and Humanitarian Aid in Conflict Zones (IB Tauris).

(Copyright 2011 Asia Times Online (Holdings) Ltd. All rights reserved.

Fuente: http://www.atimes.com/atimes/Middle_East/MC22Ak03.html

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El "top 10" del "Amanecer de la Odisea"
Marzo, 22 2011 - Lecturas Recomendadas
Pepe Escobar
Asia Times Online

Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens


La guerra es la paz. Ahora los manifestantes están fuera de cámara, ahora se filma la diplomacia de los misiles. Envueltos en la rectitud moral, los Tomahawks, Typhoons, Tornados, Rafales, Mirages, B-2 y F-18, por no mencionar los "sexys" misiles de crucero europeos Storm Shadow y posiblemente la estrella visitante, el jet stealth [casi invisible] F-22 Raptor que evita los radares, hablan ahora el lenguaje de la democracia. Esos “recursos militares” que ostentan sus “singulares capacidades”, “protegen ahora al pueblo libio”. Ponte a cubierto o te convertirás en un daño colateral.


Y ahora, nuestra lista de los ‘diez mejores’:

10. El retorno de Ulises. ¿Operación "Amanecer de la Odisea"? Hay que felicitar a los escritores fantasmas del Pentágono. La Odisea de Homero es el arquetipo de toda crónica de viajes. Por lo tanto Odiseo/Ulises vuelve a deambular por el Mediterráneo. El retorno de los héroes que conquistaron Troya ahora es el retorno de los héroes que nos dieron conmoción y pavor. Bengasi es Ítaca y Trípoli está en la lista de espera. Muamar Gadafi hace de Cíclope. ¿Pero quién es Circe? ¿Hillary Clinton? El Ulises homérico se actualiza desde un bote pesquero al USS Mount Whitney, buque insignia de la Sexta Flota de la Armada de EE.UU. Por lo tanto hay que suponer que, por ahora, Ulises es el comandante Samuel Locklear III, quien está a cargo de los bombardeos.

En cuanto a Homero revisado por Shakespeare, el trofeo va al presidente del Estado Mayor Conjunto, el almirante Mike Mullen. Dijo a la CNN que la Operación Amanecer de la Odisea “no tiene que ver con que se vaya [Gadafi]. Pero luego dijo a la NBC que Gadafi podía quedarse, como diciendo que “es muy incierto cómo va a terminar esto”. No es ninguna maravilla que nadie en esta Odisea haya pretendido ser Penélope.

9. El invisible Africom. Hay silencio total en la radio sobre el comandante del Africom de EE.UU., el general Carter Ham. Está a cargo de todos esos Tomahawk desde su oficina de Stuttgart, Alemania; después de todo, ninguno de los 53 países africanos quiso ser anfitrión del Africom. Después de la actual fase 1, el comando pasa del Africom al dúo anglo-francés, o a la OTAN en Bruselas. La tarea principal del Africom es garantizar el rápido despliegue de “tropas altamente móviles” para librar la nunca extinta “guerra contra el terror”, concentrarse en todos esos campos petroleros, tratar de contrarrestar la actividad comercial de China en África; y hablar de una misión sin fin. En resumen: Africom tiene que ver con la militarización de África por parte el Pentágono", vendida cortésmente como “llevar paz y seguridad”. Todo forma parte de la doctrina, cuya validez se ha comprobado en el tiempo, de la dominación del espectro completo por parte del Pentágono.

8. El enigma de la R2P [responsabilidad de proteger]. Los máximos imperialistas humanitarios estadounidenses –o mejor dicho, los halcones liberales– incluyen a la secretaria de Estado de EE.UU. Hillary Clinton, a la embajadora de EE.UU. en las Naciones Unidas Susan Rice, y a las altas directoras del Consejo Nacional de Seguridad Samantha Power y Gayle Smith. Todas adoran la R2P, la nueva norma internacional que supuestamente impide y detiene genocidios, crímenes de guerra, limpieza étnica y crímenes contra la humanidad.

La R2P sigue siendo vaga. ¿Cuántos civiles deben morir antes de que la R2P entre en acción? ¿Unos pocos miles? (un cálculo justo de las víctimas de Gadafi antes de Amanecer de la Odisea). ¿Y dónde se aplicará la próxima vez la R2P? Presento una lista de candidatos:

Yemen. Bahréin. Arabia Saudí. Israel. Uzbekistán. Costa de Marfil. Sudán. Somalia. Corea del Norte. Myanmar. Irán. Pakistán. Y –recordad Xinjiang y Tibet– China. No se puede contar con la ONU para “proteger” a civiles en alguno de esos destinos.

7. La nueva doctrina Obama, o Bush 2.0. El gobierno de Obama convirtió las guerras de George W. Bush de Iraq y Afganistán en ocupaciones permanentes; comenzó una guerra aérea de contrainsurgencia en Pakistán; alentó una guerra en Somalia; otra en Yemen; y ahora ha iniciado una guerra en Libia. La guerra de Occidente y la Liga Árabe en Libia se ajusta perfectamente a la nueva doble doctrina de Obama de la ampliación del alcance/alteración del régimen; ampliación del alcance (antes “cambio de régimen”) para “dictadores malos”, alteración para “nuestros” hijos de puta.

Eso explica el intento desesperado de Washington de posicionarse en el lado correcto de la historia por lo menos en un capítulo de la gran revuelta árabe de 2011, entre todos los imperativos geoestratégicos de tratar de controlar de alguna manera el curso de las revoluciones árabes y mantener un ojo sobre el petróleo.

Gadafi, por su parte, calificó el bombardeo estadounidense-anglo-francés de “agresión de cruzados” y la resistencia de su régimen de “larga guerra”. Así logró mezclar al Pentágono con al-Qaida en un solo gesto. Y nosotros siempre habíamos pensado que se combatían entre ellos. Su complejo en Bab al-Azizia en Trípoli ya se ha bombardeado. Por lo menos su familia todavía no aparece en un juego de naipes del Pentágono.

6. Para Israel no vale la R2P. A finales de 2008, cuando nadie estaba observando, Israel bombardeó Gaza, mató a 1.300 personas, la inmensa mayoría civiles, y destruyó por lo menos 20.000 edificios. La ONU no se molestó en invocar la R2P o imponer una zona de exclusión aérea sobre Gaza para proteger a sus civiles (50% niños). Israel nunca respetó ninguna de las innumerables resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU. A propósito, George W. Bush invadió Iraq en 2003 sin una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU.

5. Para Yemen no vale la R2P. El presidente Ali Abdullah Saleh es un “aliado valioso” en la “guerra contra el terror” –contra al-Qaida en la Península Arábiga (AQAP); aunque es el Gadafi yemení cae en la categoría privilegiada de “alteración de régimen”. El presidente Barack Obama dijo que “condena enérgicamente” que haya francotiradores que matan a civiles yemeníes y dice que los responsables “deben rendir cuentas”. Quiere decir el gobierno de Saleh. Pero hay un pequeño problema; esa es la gente que recibe dinero y armas de EE.UU. para combatir el “terror”.

4. La inmensamente democrática Liga Árabe. La votación del pedido de una zona de exclusión aérea sobre Libia en la Liga Árabe fue unánime. Pero primero Argelia y Siria se opusieron enérgicamente. Damasco se justificó oponiéndose a otra intervención occidental en los asuntos árabes.

Esto nunca hizo cambiar de opinión a las seis dictaduras del Consejo de Cooperación del Golfo (GCC): Arabia Saudí, Bahréin, Kuwait, Omán, Qatar y los Emiratos Árabes Unidos, que cabildearon fuertemente a favor de la zona de exclusión aérea. Los diplomáticos estadounidenses y europeos están desesperados para que la Liga Árabe –y no la OTAN– haga algo, como por ejemplo que ponga a volar algún jet y pague la mayor parte de la cuenta, para asegurar la ilusión de que Occidente no está atacando a otro país musulmán.

Washington solicitó explícitamente que se hiciera desde Qatar, los Emiratos Árabes Unidoslos (EAU) y Jordania. Invocan ahora a Qatar y a los EAU –que ayudaron a Arabia Saudí a invadir Bahréin– para que aseguren la “democracia” en Libia. Los EAU apoyarán la democracia con 24 Mirage 2000-9 y F-16 y Qatar con 6 Mirage 2000-5.

La Liga Árabe advirtió primero contra un “ataque” a Libia, como si una zona de exclusión aérea pudiera imponerse con palos de escoba, no bombas. Luego el oportunista supremo Amr Mussa, jefe de la Liga Árabe, criticó el Amanecer de la Odisea por el inevitable daño colateral. Y luego dio marcha atrás. A nadie le importa, mientras la Liga Árabe apoye automáticamente el Amanecer de la Odisea para que parezca como si fuera una decisión árabe.

3. Para Bahréin no vale la R2P. La invasión de Bahréin por la Casa de Saud para ayudar a los “primos” suníes de la dinastía al-Khalifa –junto con una cobertura miserable de al-Jazeera, generalmente progresista– huele a un trato entre la Casa de Saud y el emir de Qatar, lo que implica que Washington también la apoya; la inmensamente corrupta y atemorizada Casa de Saud no hace absolutamente nada sin la aprobación de Washington. Informes de al-Jazeera han pedido un “diálogo” entre el gobierno y la oposición en Bahréin; ningún llamado semejante en cuanto a Libia.

Las dictaduras del GCC son básicamente anexos del Pentágono. Desde 2007 han gastado por lo menos 70.000 millones de dólares en armas, y suma y sigue. Libia forma parte de la Unión Africana (UA). Gadafi solicitó apoyo de la UA contra su oposición interna; es exactamente lo mismo que cuando Bahréin pide apoyo al GCC. La diferencia es que la UA no votó por una zona de exclusión aérea, ni invadió a un vecino al estilo de Arabia Saudí.

Los al-Khalifa en Bahréin se asustaron tanto por el movimiento de protesta que tuvieron que demoler físicamente el monumento de la Perla en el centro de la plaza del mismo nombre en Manama, con sus seis soportes curvos bajo una inmensa perla. Esto implica también la destrucción de la historia de Bahréin; antes de tener “un clima positivo para los negocios”, Bahréin era un centro de pesca de perlas. Ahora es sólo “Bahréin con un clima positivo para las balas”.

2. Qué bueno era mi dictador. Sólo ayer el primer ministro italiano Silvio "Bunga Bunga" Berlusconi besaba literalmente la mano de Gadafi y le permitía instalar su tienda en Roma. Lo dejó caer como una piedra. Lo mismo vale para los británicos que vendían felices montones de armas al coronel.

En cuanto al neo-napoleónico presidente francés Nicolas Sarkozy, Gadafi fue un regalo del cielo que le permitió presentarse oficialmente como el nuevo héroe nacionalista árabe. En efecto, Francia, prohibió a la OTAN que interviniera al comienzo del Amanecer de la Odisea, para que los audaces Mirage de Sarko pudieran recibir toda la gloria. Clara Bruni –que llama a su esposo Chou-Chou– debe de estar muy impresionada, ¿quién necesita bunga bunga si puede tener bang, bang?

1. La democrática Arabia Saudí. Que el santo grial del medievalismo y la represión –la Casa de Saud– vote en la Liga Árabe para que lleve la democracia a Libia mientras aplasta toda acción progresista dentro del reino (e invade a un vecino) se recordará siempre como una infamia, la Máxima Hipocresía de la Gran Revuelta Árabe de 2011. El paquete multimillonario de “reformas” del rey Abdullah, es decir sobornos, refuerza esencialmente los dos pilares estratégicos de la Casa de Saud: el establishment de la seguridad y la represión (60.000 nuevos puestos para el Ministerio del Interior), y los clérigos religiosos (más dinero para la Comisión por la Promoción de la Virtud y la Prevención del Vicio). Aunque ha impedido exitosamente el “Día de la ira” en el reino, esto prueba hasta qué punto tiene miedo.

Lo que muchos no saben es que la Operación Amanecer de la Odisea es personal y no tiene nada que ver con el heroísmo griego, sino con el odio beduino. Gira alrededor de la extrema mala sangre entre el rey Abdullah y Gadafi desde 2002, en la preparación de la guerra contra Iraq, cuando Gadafi acusó a Abdullah de vender el mundo árabe a Washington. De modo que esto no es la Operación Amanecer de la Odisea, sino la "Operación Casa de Saud Elimina a Gadafi". Con todo el trabajo pesado subcontratado a Occidente, claro está, y con los manifestantes de Libia oriental posando como extras.

El Amanecer de la Odisea –una “guerra justa”– comenzó exactamente ocho años después de la guerra de Iraq. En 2003, cuando comenzó la Operación Libertad Duradera –que todavía continúa después de “liberar” de la vida a más de un millón de iraquíes– George W Bush dijo: “las fuerzas estadounidenses y de la coalición están en las primeras etapas de operaciones militares para desarmar Iraq, liberar a su pueblo y defender al mundo de un grave peligro”.

Este sábado, al comenzar la Operación Amanecer de la Odisea, Barack Obama dijo: “Hoy formamos parte de una amplia coalición. Estamos respondiendo a los llamados de un pueblo amenazado. Y actuamos en función de los intereses de EE.UU. y del mundo.”

Tal vez deberíamos llamar a todo el asunto Operación Odisea Duradera, y enviar la cuenta a la Casa de Saud.

Pepe Escobar es autor de “Globalistan: How the Globalized World is Dissolving into Liquid War” (Nimble Books, 2007) y “Red Zone Blues: a snapshot of Baghdad during the surge”. Su último libro es “Obama does Globalistan” (Nimble Books, 2009). Puede contactarse con él en: pepeasia@yahoo.com.

Copyright 2011 Pepe Escobar

(Copyright 2011 Asia Times Online (Holdings) Ltd. All rights reserved.)

Fuente: http://www.atimes.com/atimes/Middle_East/MC22Ak02.html

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Terremotos, tsunamis, fusiones nucleares
Marzo, 16 2011 - Lecturas Recomendadas
Gary Leupp
CounterPunch

Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens

La apodan Mori no miyako, “la capital arbolada”. O tal vez deberíamos presentarla como –Sendai– la “Kioto de los bosques”. Al castillo de Lord Date Masamune, construido en los años 1600, se le llama Aoba-jo o “Castillo de Hojas Verdes” y a la calle principal de la ciudad-castillo Avenida Hojas Verdes. Cuando la visité durante una semana en 1986 –una visita prolongada ya que los tifones impedían el viaje por ferrocarril– me impresionó la verdura tan ausente en la mayoría de las ciudades japonesas, alimentada por el Río Hirose. Me enamoré de ella, y la comparé en muchos aspectos con Sapporo, donde conocí a mi esposa.


Siempre asociaré Sendai, como hacen muchos japoneses, con la canción Aobajo koi uta, una balada lastimera que comienza con este verso tan representativo del arte japonés, que siempre encuentra una belleza conmovedora en la fugacidad de la vida:

“Hirosegawa nagareru kishibe

Omoide wa kaerazu

Hayase odoru hikari ni

Yureteita kimi no hitomi

Toki wa meguri

Mata natsu ga kite

Ano hi to onaji nagare no kishi

Seoto yukashiki

Mori no miyako

Ano hito wa mo inai”

“En la ribera del Río Hirose que fluye

Recuerdo lo que no puede volver.

En la brillantez danzante de los rápidos

Veo tus ojos llenos de lágrimas.

El tiempo pasa.

El verano vuelve.

Como en ese día los rápidos entre las riberas

el delicioso sonido de los rápidos

en esta ciudad arbolada.

Esa persona ya no existe”

Me pregunto si Sendai todavía existe. “Muchas áreas de la ciudad”, según CNN, “simplemente desaparecieron, el barro y las tablas cubren un área en la que solía haber una hilera de casas; un vehículo volcado entre ramas de árboles. Una escuela en la que había 450 personas cuando llegó el tsunami, con sus puertas reventadas y un revoltijo de muebles y un camión en el pasillo. Algunos profesores y estudiantes pudieron escapar del edificio, pero los funcionarios dijeron que otros no lo lograron.”

Ubicada sólo a 160 kilómetros del epicentro del terremoto del viernes, Sendai sufrió más daño que ninguna otra ciudad importante de Japón. Hablan de su vecindario, Futaki, como “zona cero” del desastre. Sendai, en la Prefectura Miyagi, es la ciudad más populosa en la vasta región Tohoku o Noreste. Tenía una población de un millón de personas antes del terremoto y el tsunami. Se piensa que la cercana localidad pesquera de Minamisanriku perdió cerca de 10.000 de sus 17.000 residentes. Kasennuma, también en Miyagi, una ciudad de 74.000, está totalmente sumergida. Ciudades y aldeas enteras han sido tragadas por el mar. La cantidad oficial de víctimas mortales sigue siendo relativamente baja, 10.000, pero la cantidad de desaparecidos es inmensa. ¿Cuántos ha perdido Sendai?

Primero vino la violenta sacudida, que duró más de tres minutos. Cuando comenzó la gente debió pensar: “Hay que apagar la estufa de gas”. Todos los escolares saben eso. Luego: “Preocúpate por un tsunami”.

Pero no hubo tiempo. En pocos minutos, mientras se incendiaban las casas, el nivel del mar bajó drásticamente sólo para volver a surgir con ferocidad. La tromba de agua atacó la ciudad, sumergiendo las copas de los árboles, e inundó casi toda la costa del Pacífico de Tohoku. La pista del aeropuerto de Sendai quedó inundada. Manzanas enteras de la ciudad ardieron durante la noche mientras los bomberos permanecían inactivos, incapaces de llegar por las calles inundadas. La tormenta perfecta de fuego y agua, una catástrofe de proporciones bíblicas. Una tormenta de nieve hizo la vida aún más miserable a los que carecían de un techo.

En la costa, la policía encontró los cuerpos de entre 200 y 300 personas que habían sido arrastradas por el mar y devueltas a la costa. Ha sido el mayor desastre, no sólo el mayor en 140 años de registros históricos, sino probablemente en los últimos 1.500 años. Y todavía no ha terminado; réplicas de una magnitud de 6 o más han tenido lugar en el intervalo de algunas horas.

Sufro por Japón, donde pasé seis años, en total. El terremoto del viernes afectó a una inmensa zona del país. Mi suegra en Sapporo, en la isla norteña de Hokkaido, lo sintió claramente. Dijo a mi esposa (que se comunicó con ella después de tres intentos ya que muchas líneas telefónicas se han interrumpido), que pensó que se trataba de otro terremoto normal. (En realidad fue de magnitud 6,8 en Sapporo). Estaba viendo la televisión cuando tuvo lugar y vio que había ocurrido un temblor en Tokio, a 800 kilómetros hacia el sur. Qué extraña coincidencia, pensó, que haya habido terremotos en Saporo y en Tokio al mismo tiempo. No se dio cuenta de que era el mismo terremoto, que por cierto se sintió hasta en Pekín.

Como la mayoría de los japoneses, mi suegra tiene una actitud muy pragmática hacia los terremotos. Son shikataganai koto, algo que no se puede remediar. Hay que tratarlos racionalmente (incluso si tal vez se intenta explicarlos con referencia al dios Nai no kami de los terremotos, o el legendario bagre gigante Namazu, que vive en el barro bajo el agua y golpea duramente cuando no se le controla).

Ella opina que el terremoto es un castigo divino a Japón por la corrupción política y el faccionalismo. Pero la religiosidad y el fatalismo de esa acerada mujer de 78 años coexisten con mucho sentido práctico. Su moderna casa prefabricada está programada de manera que cuando la tierra tiembla los armarios de la cocina se bloqueen automáticamente para que no caigan los platos. Y la estufa se apaga. Es organizada, como los japoneses en general cuando se trata de terremotos. Pero éste no fue normal.

Lloro por todo el país, pero específicamente por Sendai. Sendai con su dialecto singular que hallo incomprensible, Sendai con sus mujeres excepcionalmente bellas, Sendai con su rica historia. La elite samurái Date fue durante un tiempo amistosa hacia las misiones católicas romanas, protegiéndolas incluso cuando el poder central perseguía a los cristianos. En los años 1610 Date Masamune envió emisarios al Vaticano para establecer vínculos; viajaron a través del Pacífico a México y continuaron por el Atlántico. (En 1617 siete miembros de la misión samurái decidieron no volver a casa y se establecieron en una ciudad cerca de Sevilla donde cientos de personas todavía llevan el apellido “Japón”).

Los enviados volvieron con cartas, pinturas y mapas preservados en el Museo de la Ciudad de Sendai. Por lo menos espero que así sea. Y espero que el monumento al gran escritor chino Lu Xun, que estudió en la ciudad de 1904 a 1906, no haya resultado dañado.

Los japoneses conocen Sendai como base de la Universidad Tohoku, una de las mejores universidades públicas del país. También saben del Festival Tanabata de la ciudad, que se celebra a principios de agosto todos los años. La población aumenta al doble de la población de Tohoku para celebrar el mito chino del amor de la Princesa Tejedora (la estrella Vega) y el Pastor (la estrella Altair). El padre de la princesa, una poderosa deidad que presidía la Vía Láctea, permitió que se reuniera con el pastor y se casara. Pero luego se enfureció cuando ella descuidó sus deberes de tejer la seda y él dejó que el ganado vagara hacia el cielo. Los separó y sólo les permitía que se vieran una vez al año, cuando las urracas ayudaban a la princesa a cruzar un puente celestial para encontrarse con su esposo.

El festival de agosto, que celebra esa divina relación, está marcado por el despliegue de innumerables decoraciones por toda la ciudad, fuegos artificiales espectaculares, bailes y otros eventos. Hay que pensar en él como una especie de Mardi Gras atenuado, y en Sendai inundado como en Nueva Orleans después del huracán. ¿Sobrevivirá el festival, que celebra la persistencia del amor, bajo las circunstancias más desfavorables?

A pesar de la opinión de mi suegra, no podemos atribuir a la acción divina o humana los movimientos de las placas tectónicas de la costa de Honshu. Es sólo –shikataganai– así pasan las cosas en nuestro joven y vigoroso planeta. Pero puede suceder que la peor parte de este desastre sea obra del hombre. Cuando algunos seres humanos, en busca de beneficios y prosperidad, tratan de manera estúpida al medio ambiente, es necesario que les obliguemos a rendir cuentas.

Un tercio del suministro de energía de Japón procede de reactores nucleares. La mayoría están ubicados en las estrechas franjas de tierra costera donde vive la gran mayoría de los japoneses, vulnerables a inevitables cataclismos. Cuando un terremoto o una erupción volcánica causan estragos en el suministro de la electricidad necesaria para bombear el agua que enfría el reactor, puede haber una fusión nuclear que libere dosis letales de radiación. Se piensa que el desastre de Chernobyl de 1986 produjo muchos miles de muertes de cáncer fuera de las 57 muertes inmediatas por exposición a la radiación.

¿Qué pasará si –como ahora parece muy probable– las plantas de energía Dai-ichi y Dai-ni, eb la costa de Sendai en la prefectura Fukushima, sufren fusiones nucleares? ¿Diremos shikataganai? ¿O pediremos las cabezas de los planificadores, políticos y mandamases corporativos que hicieron que sucediera? Durante años los sondeos de la opinión pública han mostrado que numerosos japoneses se oponen a la energía nuclear. Un sondeo de Asahi Shinbun de 1999 mostró que un 45% de los japoneses se opone a la energía nuclear y sólo un 32% la apoya. En 1996, la mitad del electorado de la Prefectura Mie firmó una posición que se opone a la construcción de una planta nuclear. Pero como señaló un estudio de la opinión pública y de la energía nuclear en Japón publicado por la Universidad Rice en el año 2000, una minoría argumentó que la energía nuclear era la clave para la independencia energética de Japón. “Esos puntos de vista permitieron que los responsables descartaran las protestas como avidez de intereses económicos egoístas a corto plazo. Utilizaron efectivamente recompensas financieras y compensaciones para calmar el descontento. Se prestó poca atención a la legitimidad de las preocupaciones del público relativas a la seguridad.”

A pesar de la oposición pública y los accidentes de niveles 2, 3 y 4 (en 1995, 1997 y 1999 respectivamente), la dependencia de la energía nuclear aumentó. En 1990, un 9% de la electricidad de Japón fue generada por plantas nucleares, mientras que en 2000 la cifra fue de un 32%.

En el filme Yume (Sueños) de1990, de Akira Kurosawa, basado en los propios sueños del gran director de cine, hay un breve pasaje titulado “El monte Fuji en rojo”. En la pesadilla la gente huye del terremoto por un puente. Varias personas –una mujer y sus dos hijos pequeños, un hombre con traje y otro hombre vestido informalmente– se detienen para mirar al monte Fuji y se dan cuenta, horrorizados, de que está haciendo erupción. (Es perfectamente concebible. La última vez que hizo erupción fue en 1707 y lo ha hecho unas 75 veces en los últimos 2.200 años). Una inmensa nube radioactiva roja aparece en el horizonte mientras inmensas columnas de llamas envuelven la montaña. El hombre trajeado señala que la montaña está rodeada por seis plantas atómicas. Huyen, aunque declara que no hay escape porque Japón es pequeño.

La escena cambia a un acantilado desierto cubierto de escombros que domina el mar. El hombre de vestimenta informal pregunta dónde se ha ido la gente y el otro le dice que todos han saltado al mar. Luego apunta al cielo y explica: “El rojo es plutonio 239. Un cien millonésimo de un gramo causa cáncer. El amarillo es estroncio 90. Se introduce en el cuerpo y causa leucemia. El púrpura es cesio 137. Afecta a la reproducción y causa mutaciones. Produce monstruosidades. La estupidez del hombre es increíble. La radioactividad es invisible. Pero debido al peligro la colorearon. Pero eso sólo hace que sepas qué es lo que te mata. Es la tarjeta de visita de la muerte.”

Se inclina cortésmente, dice “Osaki ni” (una frase que significa literalmente, “yo primero”) se vuelve hacia el acantilado y se prepara para saltar al mar. El otro hombre trata de retenerlo, señalando que la radiación no mata de inmediato, pero le responde “esperar la muerte no es vivir”.

La mujer que estrecha a sus hijos grita: “Nos dijeron que la energía nuclear era segura. El accidente humano es el peligro, no la propia planta nuclear. No habrá accidentes, no hay peligro. Es lo que nos dijeron. ¡Qué mentirosos! ¡Si no los cuelgan por esto, los mataré yo misma!” El hombre que está a punto de saltar al mar dice que la radiación los matará en su nombre. De nuevo se inclina y confiesa que él es el que merece morir. Se lanza pal precipicio mientras los vientos radioactivos rodean a los vivios.

¿Fue sólo el mal sueño de un gran director japonés ese panorama de pesadilla? Los funcionarios japoneses están desdeñando la posibilidad de una gran calamidad. El secretario jefe de gabinete Edano Yukio “asume la posibilidad de una fusión nuclear” en uno de los reactores de Fukushima. “A riesgo de provocar más preocupación pública”, dice, “no podemos excluir la posibilidad de una explosión. Si hay una explosión, sin embargo, no habría un impacto significativo sobre la salud humana.”

Me recuerda a la mujer de la película: No hay peligro. Es lo que nos dijeron. No quiero predecir lo peor, sabiendo poco sobre la energía nuclear. Pero obviamente no es segura si hay que evacuar a 180.000 personas como precaución, cuando los trabajadores tienen que luchar para evitar desastres y los países instan a sus ciudadanos a abandonar Japón porque la radiación es la preocupación principal. Ya hay una influencia significativa en la salud mental de los japoneses, presas de la ansiedad sobre explosiones y filtraciones. Mientras lloramos a los muertos deberíamos, en nombre de los vivos, luchar por energía segura, sustentable, verde.

Gary Leupp es profesor de historia en la Universidad Tufts, y profesor adjunto de Religión Comparativa. Es autor de “Servants, Shophands and Laborers in the Cities of Tokugawa Japan”; “Male Colors: The Construction of Homosexuality in Tokugawa Japan”; e “Interracial Intimacy in Japan: Western Men and Japanese Women, 1543-1900”. También colaboró con la despiadada crónica de CounterPunch sobre las guerras en Iraq, Afganistán y Yugoslavia: “Imperial Crusades.” Para contactos escriba a: gleupp@granite.tufts.edu

Fuente: http://www.counterpunch.org/leupp03142011.html

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Análisis de las elecciones regionales en Rusia
Marzo, 16 2011 - Lecturas Recomendadas
Kprf.ru

Traducido del ruso para Rebelión por Josafat S. Comín

Este pasado 13 de marzo tuvieron lugar en Rusia elecciones de distinto nivel, en el marco del día unificado de votaciones de la sesión de primavera. Las más importantes -siendo que estamos en la antesala de las elecciones generales a la Duma- fueron las elecciones de diputados de los parlamentos regionales. Se desarrollaron en 12 sujetos de la Federación de Rusia. A petición de los medios, el primer vicepresidente del CC del PCFR y responsable de campaña Iván Mélnikov, ofreció sus valoraciones de los resultados disponibles la mañana de este lunes:


Estamos satisfechos con los resultados de las elecciones regionales, pues vienen a confirmar los procesos que se están produciendo en el sistema político y socio-económico del país y en el ánimo de la sociedad. Han demostrado que el programa que propone el PCFR está siendo cada vez más aceptado por los ciudadanos, y comienza a asimilarse no solo como la postura de nuestro partido, sino como la única salida válida y razonable del fundamentalismo liberal y la completa permisividad burocrática del partido del poder.

Nuestro partido ha demostrado ser muy fiable, repitiendo y consolidando sus segundo puesto dentro del sistema político ruso, y demostrando sus serias aspiraciones de tomar la iniciativa.

Si sistematizamos el caleidoscopio de cifras obtenemos el siguiente resultado: de las 12 regiones, en 8 el PCFR consigue la combinación de 3 sumandos: obtiene el segundo puesto, aumenta en porcentaje de votos y crece en cifras absolutas, es decir en el número de votos emitidos en comparación con las elecciones a la Duma del 2007.

La principal conclusión de la campaña es que todavía no vencemos en el resultado final, pero si estamos ganando en tendencia de voto. Y eso puede decirse tanto en relación al principal oponente “Rusia Unida”, como en relación al resto de partidos.

“Rusia unida” pierde apoyos de forma notoria. Incluso sus propios comentarios muestran la turbación que hay en las filas del “partido del poder”. En anteriores campañas hablaban de la mejora de sus resultados, ahora lo que se oye en boca de sus dirigentes es la búsqueda de la base, para demostrar que no hay ningún descalabro. Sin embargo si miramos las cifras absolutas, las “almas vivas”, lo que vemos es que en comparación con las elecciones a la Duma de 2007, están cayendo como un pesado ascensor al que le han cortado la sirga. En 4 de las 12 regiones sus resultados han sido catastróficos.

En la región de Nizhni Nóvgorod, han pasado de 964.302 votos a 507.608, en la región de Kírov, de los 451.719 a los 187.700, en la región de Tver de los 401.115 a los 170.529., en la región autónoma de Janti-Mansi-Yugra, pasan de los 464.999 a los 172.897 votos. En otras 7 regiones el descenso es considerable. En la región de Orenburgo de los 563.489 a los 320.078, en la de Kalinigrado de los 246.120 a 111.307, en la de Kursk de los 387.829 a los 221.697, en Tambov de 325.732 a 282.728, en Komi de 305.906 a 173.177, en Adigueya de 142.627 a 97.346, e incluso en Chukotka de los 24.206 a los 18.022.

al mismo tiempo el PCFR no solo confirma sus resultados en comparación los las anteriores elecciones a los parlamentos regionales, sino que los mejora. También si los comparamos con las generales a la Duma. En 9 de las 12 regiones hemos crecido en votos, en la mayoría de ellas de modo considerable.

En Nizhni Nóvgorod crecemos de 200.522 a 338.948 votos, en Kursk de 71.305 a 106.461, en kírov de 95.043 a 115.794 en Orenburgo de 124.015 a 164.909. en Tver de 90.182 a 106.196, en Komi de 46.983 a 54.437, en Janti-Mansi de 49.825 a 53.034, en Adigueya de 24.565 a 31.418, en Chukotka de 944 a 1.222.

Todos esos lamentos de “Rusia Unida” sobre que no se pueden comparar los resultados en las regionales con las generales a la Duma se los pueden ahorrar. Nosotros les comparamos a ellos y a nosotros, guiándonos por los mismos criterios y allí donde ellos caen, nosotros seguimos creciendo.

Si totalizamos, comprobamos que “Rusia Unida” pierde en relación con las generales de 2007 más de 3 millones, recogiendo un 44,26% de los votos que recibieron en 2007, mientras que nosotros aumentamos en votos en un 113,57% con respecto a nuestro resultado de 2007. Ese es el cuadro que obtenemos si nos guiamos por los mismos criterios.

Además logramos el segundo puesto en 9 de las 12 regiones. En la antesala de la campaña a las generales reafirmamos nuestro estatus de polo político alternativo.

En 10 de las 12 regiones crecemos en porcentaje. Si comparamos las pasadas elecciones regionales, las elecciones a la Duma y los actuales resultados, la dinámica de la evolución en porcentajes es la que sigue:

En Nizhni Nóvgorod teníamos 17,81%, luego 12,16% y ahora 28,78%.

En Tver teníamos un 14,69%, luego 13,43% y ahora 24,70%.

En Kírov teníamos15,11%, luego un 11,65% y ahora un 22,54%.

En Kursk teníamos 11,28%, luego 11,54%, y ahora 21,50%.

En Orenburgo teníamos un 16,60%, luego un 13,27% y ahora un 21,43%.

En Kaliningrado teníamos un 15,09%, luego un 13,80% y ahora un 20,68%.

En la República Adigueya teníamos un 14,88% luego un 12,22% y ahora un 18,74%.

En la República Komi teníamos un 14,26%, luego 9,53% y ahora un 16,02%.

En Janti-Mansi teníamos un 9,24%, luego un 7,07% y ahora un 13,41%.

En chukotka en 2007 teníamos un 3,05%, y ahora un 4,83%.

Este crecimiento en porcentaje a diferencia de las cifras absolutas de respaldo, muestra el crecimiento de nuestra “porción” en una situación de competencia con varios partidos. Nuestro peso específico adquiere mayor relevancia.

Si hace unos años nuestro porcentaje en estas regiones rondaba el 13%, ahora es cercano al 22%.

Las elecciones en Chukotka, Daguestán y Janti-Mansi donde hemos quedado en cuarto lugar tenían su particularidades propias. Han sido unas elecciones muy condicionadas por los juegos políticos que se dan en los gobiernos regionales. No merecen un análisis serio. En Daguestán a esta hora del mediodía del lunes ni siquiera tenemos unos resultados cercanos a los definitivos.

Aunque entre esas regiones cabe destacar los aspectos positivos, como en Chukotka, donde nuestro trabajo prácticamente partía de cero, teniendo que formar nuevas agrupaciones de base, ha aumentado el número de votantes al PCFR y el porcentaje. Lo mismo en Janti-Mansi.

Es importante a su vez señalar, que todos los intentos de “Rusia Justa” por variar la correlación de fuerzas, han fracasado. De momento en ningún sitio alcanzan el segundo lugar, salvo en Daguestán si se confirma.

En lo que respecta al crecimiento que vienen obteniendo, alcanzando el tercer puesto en una serie de regiones, eso en nuestra opinión, solo confirma su condición de “esponja política”, estimulada por los métodos administrativos y del aparato (del “partido del poder”). Su crecimiento en una serie de regiones se explica por dos factores: En primer lugar por el evidente respaldo económico con el que cuenta esta estructura. En segundo lugar por la búsqueda por parte de un sector de votantes de “Rusia Unida” de un refugio temporal para sus votos, lo que fraccionaría la base electoral del “partido del poder”. “Rusia Unida” y “Rusia Justa” son vecinos políticos, vasos comunicantes.

Aunque esta táctica por ahora no ayuda mucho al gobierno. En la región de Tambov frente al 17% del PCFR ellos se quedan en 5%. En Kaliningrado, nosotros 21% y ellos 10%. En Nizhni Nóvgorod, nosotros 28% y ellos 125, en Kursk, nosotros 21% y ellos 14%. Pero no podemos adormecernos, debemos mantener la guardia. Debemos entender que cuanto más débil sea “Rusia Justa” más oportunidades tendremos los comunistas de plantar cara a “Rusia Unida”. “Rusia Justa” no es más que la sombra de “Rusia Unida”.

Cabe también señalar que está retornando la tendencia a obtener victorias para el PCFR en los circuitos de circunscripción única. En esta ocasión hemos tenido 16 éxitos en el conjunto de las 12 regiones, cuando hace apenas un año, año y medio, eso era “tierra quemada” por el partido del poder.

Como viene siendo habitual hemos tenido que hacer frente a un sinfín de violaciones, tanto en el transcurso de la campaña como en el día mismo de las votaciones. El paquete de mecanismos a los que recurren no ha variado: maquinaciones con los documentos que acreditan la facultad de voto fuera del lugar de empadronamiento, el “carrusel” de votantes que vota en más de un colegio... Lo que sí ha cambiado es el tono emocional. Los funcionarios se han mostrado más agresivos, recurriendo incluso a los métodos barriobajeros y la agresión física. Pero todo esto encuentra cada vez mayor rechazo social. Los casos de enfrentamientos en los colegios electorales no fueron aislados. El motivo es que los electores ayudaron a defender su voto, hubo bastante menos indiferencia que antaño, hartos ya de ver como los chulean.

Tenemos por delante un intenso trabajo para preparar la defensa de nuestros resultados en las generales de diciembre.

Quiero remarcar que la valoración positiva de los resultados de las elecciones no significa en absoluto que estemos para celebraciones dentro del PCFR. En primer lugar, nuestro resultado ha sido adulterado a la baja; las falsificaciones se siguen produciendo igual que antes. En segundo lugar solo tendremos motivo para la alegría cuando logremos el triunfo. Por ahora tanto la dirección del partido como cada comunista, como cada partidario del PCFR, debe felicitarse, ponerse un positivo virtual: estamos trabajando bien. Pero para lograr la victoria hace falta armarse de paciencia y lo más importante: que todos arrimemos el hombro.

Fuente: http://kprf.ru/rus_soc/89030.html

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Fisuras
Marzo, 16 2011 - Lecturas Recomendadas
Guillermo Cieza

El tema del día es Nuestra América, pero acontecimientos muy actuales como son los hechos de Libia y la polémica causada por declaraciones y el proyecto de mediación presentado por el presidente Chávez, nos provoca para hacer una reflexión más amplia, tratando de ubicar la coyuntura de nuestro país y de Nuestra America en el contexto mundial.

El mundo de los 90

Para hablar del mundo de los 90 voy ha hacer referencia a dos citas que me tocó participar y donde tuve el privilegio de compartir el diagnóstico del mundo que se avecinaba, con compañeros de fuerzas con vocación revolucionaria del continente y algunos representantes europeos, africanos y asiáticos.


La primera cita fue en 1989, en Libia en ocasión del 20 aniversario de la revolución. La segunda fue en 1993 en la Habana en ocasión del tercer Foro de San Pablo.

En 1989 por un lado quedamos impresionados por un proceso nacional muy alentador, y por otro pudimos confirmar que se venía un mundo muy adverso para las fuerzas de izquierda.

Gaddafi era un coronel con formación en Europa, en los años del mayo francés, que a los 27 años ocupó el poder mediante un golpe militar y trató de impulsar una revolución socialista en un país donde el 94% de su población era nómade, con bajos niveles de alfabetización y formación técnica y una sociedad dominada por organizaciones tribales con una larga historia de lucha contra los invasores de turno, y otra no menor de disputas entre ellas.

Después de 20 años podría asegurarse que la revolución libia había garantizado la unidad nacional y la construcción de un estado con independencia de las potencias imperiales. Aunque no faltaban entusiasmos como el intento de reemplazar la monarquía por la de democracia directa y poner las armas en manos del pueblo, para el proclamado socialismo faltaba bastante. Quienes creemos que la conciencia socialista no se trasmite por una mágica iluminación, o por vía intravenosa, pensamos que hay que prestar especial atención a los pisos previos de experiencia, organización y conciencia de los pueblos donde se inicia un proceso con vocación socialista. En alguna oportunidad he planteado esta limitante en la experiencia del pueblo venezolano. Lo de Libia era mucho mas grave.

Lo más preocupante era que aquella revolución joven y solidaria con todos los procesos revolucionarios en África y Latinoamérica, y por eso bloqueada, demonizada y bombardeada, era una de las grandes esperanzas de África, pero también del mundo.

El impulso revolucionario en Libia duró unos pocos años más, lo que le alcanzó para convertirla en el país africano con mejores índices de bienestar. Navegando en soledad en mares muy adversos al proyecto socialista, el barco de la revolución libia naufragó y Gaddafi se convirtió en su caricatura. Gracias a esa transformación, para los grandes medios de comunicación capitalistas, dejó de ser un dictador para convertirse en un mandatario excéntrico.

En el recuento de las esperanzas, por aquellos años también estaba Nicaragua. Aunque los mismos nicas reconocía que habían perdido la mitad de sus mejores militantes para derrocar a Somoza, y en ese momento se volvían a desangrar en la guerra contra los Contra. El sandinismo había cometido errores graves (como el de los Misquitos) y las cosas estaban muy mal en su país. Tan mal que no tardaron en ser derrotados electoralmente.

Con un juego tan desalentador, no faltaban los optimistas que trataban de dar importancia al cuatro de copas. Militantes de Honduras, Dominica y Haití, decían que a lo mejor Noriega ... ( Presidente de Panamá, ex agente de la CIA, que había hecho algunos gestos que lo distanciaban de los yanquis)

Y los árabes, libios incluidos, se esperanzaban en Menem, sin mas argumentos de que no podía traicionar a su sangre.

Dicen que la miseria estimula la imaginación. Ese mismo año, en el primer Foro de San Pablo, grupos trotskistas pronosticaron que después del colapso de la burocracia del “socialismo real”, se venía la revolución proletaria.

Desde lecturas más realistas se advertía que se venía el mundo unipolar. Estados Unidos ya no tenía contrapesos y podía invadir y castigar a quien manifestara cualquier gesto de independencia. A los pocos meses le llegó el turno a Panamá.

Agotadas las posibilidades de revoluciones por la fuerza, las organizaciones armadas del continente buscaban un resquicio para alcanzar acuerdos de paz que les permitiera incorporarse a la lucha política. Los hicieron todos con excepción de las organizaciones colombianas ELN y FARC. En el caso de las FARC su intento de legalización fue desalentado por el asesinato de miles de militantes.

En la cita de La Habana del 93, ya no existía la Unión Soviética, pero Cuba había sobrevivido y el pueblo cubano daba un ejemplo de dignidad invalorable. Bloqueado, hambreado, sin combustible, conciente de deformaciones burocráticas en el Partido y en el Gobierno, eligió mantenerse unido. Comer mierda, pero resistir como cubanos sin abrirles ni un ventiluz a los yanquis y a los gusanos de Miami que ya tenían preparadas las valijas.

El panorama mundial seguía siendo desolador, pero había algunas lucecitas de esperanza, como las performance electoral del PT de Brasil, y la constitución de la Coordinadora Simón Bolívar que alentaba la posibilidad de una salida política (acuerdo de paz) en Colombia.

Lo más polémico era el golpe de Chávez en Venezuela, realizado un año antes. Golpe repudiado por el gobierno de Cuba, lo que no impidió que el movimiento bolivariano estuviera presente en La Habana, e hicieran las primeras reuniones con los cubanos. Un lindo ejemplo para poder diferenciar decisiones políticas que se corresponden con políticas de Estado, con decisiones políticas que se corresponden con conspiraciones revolucionarias. Menciono el ejemplo, porque viene a cuenta del revuelo que causó la posición venezolana de intentar una mediación en el conflicto libio, poniendo como central negociador a Brasil. Mas allá de la desafortunada mención de Chávez al “amigo Gaddafi”, habría que recordar que el gobierno de Venezuela es parte de la OPEP y actúa en línea con otros países como Rusia, China y Turquía para tratar de impedir el ingreso de las fuerzas de la OTAN en el norte de África. .

Volviendo a 1993 y a La Habana, la intervención que mas impresionó en aquella cita fue la de Fidel Castro cuando afirmó que no veía condiciones para que en lo que quedaba del siglo, se pudieran realizar nuevas revoluciones. Diagnóstico ampliamente compartido que abría un nuevo debate sobre que hacer con el socialismo en la próxima década, en un mundo sin revoluciones posibles.

No hubo síntesis en aquella cita, pero las posiciones quedaron expuestas. Unos decían que había que seguir luchando por el socialismo, aunque las propuestas fueran testimoniales. Otros decían que lo importante era propuestas que fueran masificables y si el pueblo estaba dispuesto a luchar por reformas, habría que organizar y luchar por reformas esperando mejores tiempos para volver a plantear lo del socialismo.

La irrupción del zapatismo en 1994, y un mayor conocimiento del MST de Brasil surgido en 1985, le da una vuelta a esta discusión. Los dos movimientos no renuncian al socialismo como horizonte y lo expresan en prácticas prefigurativas de la nueva sociedad, pero en el plano nacional proponen un programa de reformas. Pueden masificar luchando por reivindicaciones como la reforma agraria, o un país donde entren todos, pero se construyen desde una práctica asamblearia, el ejercicio de nuevos valores, el impulso de formas alternativas de educación, producción y comercialización.

Ese punto de vista que confronta con las experiencias burocráticas del socialismo, y cobra impulsa desde regiones (Chiapas) o sectores (los campesinos sin tierra) en un mundo sin posibilidad de revoluciones nacionales, se convierte en un punto de referencia para muchos movimientos populares del continente. El FPDS es uno de ellos.

En esas experiencias hay un nudo de debate que al principio fue puramente ideológico: ¿son una isla, o una tierra liberada asociada a una trinchera?

Desde el punto de vista teórico asociar lo prefigurativo a una isla, a lo local o lo corporativo es confundir un ocasional punto de partida, con una concepción. Es indudable que se arranca desde donde se puede, pero la idea de asociar lo local o lo genuinamente sectorial a lo prefigurativo encierra una contradicción. Nuestro pueblo es denso, tiene complejas dimensiones. No puede reducirse a la proyección de un grupo de familias campesinas, una construcción territorial en un municipio del conurbano o Jujuy, un grupo originario, una agrupación de base gremial, una fábrica recuperada o una asamblea ambientalista.. Los pueblos son mucho más que eso, y se piensan como naciones, no como islas. Se prefigura una sociedad densa que tiene dimensiones nacionales desde lo geográfico y desde lo cultural. Prefigurar supone disputar la nación, y después la región, el continente, el planeta.

En el mundo que se asoma, el debate se torna urgente y político.

La globalización pinchada

Quienes diagnosticaron que la gran víctima mundial de la crisis mundial sería el capitalismo han fracasado. La víctima fue la globalización tal como la conocimos totalmente hegemonizada por Estados Unidos y la Comunidad Europea. Se desnudó como falsa la idea de que quien no tenía relaciones carnales con las potencias globalizadores, se caía del mundo.

Quienes en America del Sur rechazaron el ALCA, no terminaron en el infierno. Por el contrario, países como Brasil que solo tiene un 15% de su comercio mundial con Estados Unidos y Argentina cuyos principal cliente de exportación es China, fueron menos golpeados por la crisis y siguieron creciendo.

Pero hay algo más que globalización pinchada. Empiezan a vislumbrarse futuros cambios en la hegemonía mundial

Economistas de todo el mundo coinciden que en 2024, China será la primera potencia económica del planeta. China no esta sola, comparte su vigor emergente con un grupo de potencias a los que se los denomina BRIC (Brasil, Rusia, India y China). Sobre ellas agreguemos que, en pocas décadas, la India superará a China en cantidad de habitantes.

Estados Unidos viene demostrando síntomas evidentes de debilitamiento. En los últimos tiempos sus invasiones a Irak y Afganistán se han convertido en verdaderos pantanos, pierde influencia en Medio Oriente con las rebeliones de Túnez y Egipto, deja de controlar a Turquía, no pudo imponer el ALCA en America del Sur, ni acallar a Venezuela, ni impedir la formación del Alba..

Observadores del imperio como Ophenhaimer se alarman: ¿Como es posible que Venezuela haya comprometido en la reconstrucción de Haití, un presupuesto mayor que los Estados Unidos?

Nadie puede asegurar que las economías de Estados Unidos y Europa no vayan a recuperarse, pero lo que es seguro es que el próximo mundo no será igual.

Se viene un mundo multipolar y los pueblos advierten la fisura en la hegemonía global como oportunidad para impulsar proyectos primero nacionales y después regionales de mayor autonomía y justicia social. Otra vez revoluciones y proyecciones nacionales de socialismo entran en el terreno de lo posible.

Si repasamos la historia advertimos que en la fisura que creo la primera guerra mundial se coló la revolución rusa, y en la segunda guerra se fue gestando la revolución china. También esa fisura fue aprovechada por proyectos nacionales y populares como el de Nasser en Egipto y el peronismo del 45.

Y un poco mas atrás, en la fisura en el poder del imperio español invadido por las fuerzas napoleónicas y jaqueado por el ascenso inglés, se colaron las revoluciones todavía inconclusas de América del Sur.

La historia enseña también que las fisuras no son eternas y que las potencias emergentes simpatizan con las causas soberanas que afectan a sus competidores, y pueden dar puntos de apoyo a estas propuestas mientras demuelen los viejos imperios. Pero finalmente terminan ocupando el lugar de los opresores.

La existencia de un nuevo mundo con el que se puede comerciar y negociar por fuera de Estados Unidos y Europa es una buena noticia para aquellos pueblos y movimientos que se animen a proyectar naciones más autónomas y con mayor bienestar. Como enseña la historia planteada la oportunidad se puede capitalizar desde proyectos diferentes. Se pueden intentar proyectos neodesarrollistas, como los que se impulsan en Argentina y Brasil, o naciones alternativas de proyección socialista. No digo países socialistas, porque creo que no existen los socialismos nacionales, y mucho menos las islas socialistas regionales o sectoriales.

La afirmación de que existen potencias emergentes, que disputan la hegemonía global, y que esto favorece los proyectos nacionales, no significa que estas potencias emergentes ofrezcan propuestas de buen vivir superadoras, mejores propuestas civilizatorias. Por eso hay que advertir que las fisuras no son eternas. En el caso del inicio de las revoluciones inconclusas de Nuestra America la fisura que había aparecido en 1810, se había cerrado en 1816 con la restauración monárquica impulsada por la Santa Alianza. Con posterioridad la hegemonía global del imperialismo ingles, condicionó los procesos americanos.

En el escenario actual el debate que parecía menor sobre si las experiencias prefigurativas eran islas o trincheras se convierte en gigante.

Y esto es así porque si las islas apenas pueden aspirar a archipiélagos, las tierras liberadas y las trincheras son móviles, pueden acompañar al pueblo cuando vaya por un gobierno popular y ocupar el Estado para transformarlo.

Como decía Sendic, los pueblos son estrategas. Han advertido la fisura y van a aprovecharla. No me imagino a los pueblos árabes en las calles, sin la conciencia de que el imperio esta debilitado y ahora pueden avanzar.

Los caminos de la liberación

Nuestros pueblos apoyaran proyectos nacionales como lo hicieron hace 200 años. Tomando partido o construyendo alternativas dentro de las formas de lucha a las que adhieren las masas en cada momento histórico.

A modo de ejemplo. Por aquellos años se entendía que para sacarse de encima al imperio español había que construir ejércitos. Y en el Río de La Plata, hubo un momento en que pudieron cotejarse dos propuestas. Con el mando de Belgrano estaba el ejército de Rondeau y el de Artigas. Acordando en construir ejércitos para luchar contra los españoles, esos ejércitos eran por programas, composición social y relaciones internas muy diferentes. Esas diferencias expresaban proyectos que no tardarían en ser antagónicos. Pero se polemizaba entre ejércitos, no entre ejércitos y redes de bibliotecas. Esta reflexión viene a cuenta de la necesidad de valorar los caminos que eligen nuestro pueblo aquí y ahora para expresar proyectos de liberación. Porque aceptando que las luchas son integrales, siempre cuando se trata de disputar el gobierno (luchar por un gobierno popular) siempre hay una forma de lucha dominante que puede ser alentar una insurrección popular, crear un ejercito popular, o crear una gran fuerza electoral popular.

La presencia de multitudes en los actos del bicentenario, las dimensión que tomó el velorio de Kirchner, el actual apoyo a la candidatura presidencial de Cristina, pueden explicarse por una fervorosa adhesión al proyecto oficialista o por una búsqueda de opciones en un momento histórico particular, donde los lamentos de nuestra derecha tradicional de que le faltamos el respeto a Estados Unidos les quitan votos.

La gran fortaleza del kirchnerisno está en la pobreza de la oposición, incluso la de quienes hemos sido incapaces de proponer un proyecto nacional alternativo de proyección socialista con participación en todas las batallas que dispute el pueblo, incluida la electoral.

Apoyado en esas debilidades un proyecto de país berreta y reconstituyente de la dominación capitalista, puede presentarse como una opción progresista en la fisura mundial. El Kirchnerismo tiene un proyecto de país berreta, pero tiene un proyecto de país, que esbozó Cristina al abrirse las sesiones parlamentarias.

El problema no es que nuestro pueblo este atrasado y no nos comprenda. El problema es que nosotros no hemos entendido que la fisura mundial nos impone correr la trinchera, formular un proyecto de país y disputar la nación, por los medios que decida el pueblo. Con la urgencias que impone comprender que hay una fisura, una oportunidad, pero que no es eterna.

El gran merito del proceso bolivariano de Venezuela es haber comprendido el momento histórico. Se pueden hacer muchas críticas a esa experiencia, pero es evidente que advirtieron la fisura y se insertan con un proyecto de país. Pongo un ejemplo: Escuchaba la propaganda oficial se insistiendo en la necesidad de salir del país petrolero que solo contemplaba a los ricos y en la necesidad de apostar a un país que de prioridad a los de abajo y a la soberanía alimentaria. Y en Choroni me encuentro con un espectáculo conmovedor. Veo llegar a las lanchas pesqueras repletas y todo el pueblo que viene a recibirlas e irse con su pescado bajo el brazo. La explicación de esta vivencia de derrame desde los pobres fue que el gobierno venezolano prohibió la pesca de arrastre y los buques factorías y subsidió a los pescadores artesanales, que pescan sin depredar, y reparten de otra manera. Esta vivencia no sintetiza Venezuela, pero marca una dirección.

La principal limitación del proceso venezolano es que parte de un piso de politización, experiencia y organización muy bajo. Sin embargo ha podido resolver el problema de la unidad politica y el liderazgo (y aquí el mérito de Chávez es enorme) y empieza a vislumbrar un proyecto de nación diferente.

Para las fuerzas políticas venezolanas con vocación socialista el problema principal es la autonomía de las políticas de Estado (que entre otras temas incluye estrechar relaciones con "el amigo presidente de China”,” el amigo Putin”, “la amiga Dilma”, “el amigo presidente de Irán”, y “la amiga Cristina”) para impulsar y apoyar todas las iniciativas de contenido revolucionario dentro del proceso bolivariano y en la relación con los movimientos populares y revolucionarios del continente y del mundo.

Valorando el liderazgo de Chávez como factor de unidad popular dirigida a proyectar una nación alternativa, el peor camino para la izquierda es hacerle seguidismo. Peor aún hacer oficialismo con el gobierno, que significa respetar el equilibrio entre distintas fuerzas contenidas en el proceso bolivariano y las imposiciones que generan las politicas de Estado. El papel de la izquierda es impulsar y apoyar todas las iniciativas que fortalezcan que esa nación alternativa sea realmente de proyección socialista. En caso contrario el huracán Chávez se convierte contradictoriamente en factor de unidad popular y en el gran desorganizador de la militancia.

La gran posibilidad de Argentina es un piso de politización, experiencia y organización muy alto en Nuestra America. Nuestra militancia mas madura parte de una construcción muy valiosa que no se opone a los nuevos desafíos. Por el contrario representa un solido punto de apoyo. La cuestión es recuperar la radicalidad del 2001(y el ingreso de una nueva generación va a aportar mucho), que no es hacer mas de lo mismo (ritualizar el pasado), sino asumir los nuevos compromisos que le impone la historia. Abocarse a resolver en primera instancia las cuestiones de unidad política popular y liderazgo nacional, recorriendo los caminos que nuestro pueblo esté dispuesto a transitar.

La Haine

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Susana Villarán le saca los trapos sucios al candidato presidencial Luis Castañeda
Marzo, 15 2011 - Internacionales , Lecturas Recomendadas
La alcaldesa de Lima, Susana Villarán, ha sacado en plena campaña los trapos sucios de la gestión edil de su antecesor, Luis Castañeda. Obras con sobrevaloración de costos y realizadas con un organismo internacional como contratista para-aparentemente-evitar auditorías ponen en aprietos la ya maltrecha candidatura presidencial del ex alcalde, que en 2010 brillaba como favorito gracias al 80% de aprobación de su gestión edil.

Hoy, su 17% de intención de voto según la encuestadora Ipsos Apoyo lo sitúa en un virtual empate técnico por el tercer puesto con Ollanta Humala (16%), con la diferencia que la tendencia de Humala en el último mes ha sido a la subida y, la suya, a la bajada.


El informe presentado este lunes ante la prensa por Susana Villarán destapa una caja de pandora con efectos electorales más que adversos para “el mudo”, el apodo que le puso la prensa por su negativa a declarar y al que luego Castañeda le buscó réditos políticos bajo el eslogan de “mis obras hablan por mí”.

Sin embargo, la mayoría de “sus obras”, a la luz del informe de “La Villarán”, no fueron ejecutadas por la alcaldía sino por la Organización Internacional de Migraciones (OIM), que funcionó como un “service” del municipio.
La OIM en la alcaldía de Lima

El 48% del presupuesto municipal (unos 448 millones de dólares) fueron ejecutados por la OIM bajo esta modalidad “para tercerizar sus obras y sus compras sin tener que rendir cuentas posteriores”, según señala el informe. En total, fueron 178 obras las que tuvieron carta blanca ya que no fueron auditadas por la Contraloría de la República.

En cobro por sus servicios, la OIM recibió casi 50 millones de soles (algo más de 18 millones de dólares). Para Villarán, no tiene sentido pagar comisiones a una organización de migraciones para un trabajo que el municipio “podría haber hecho perfectamente”. “Con ese dinero, se hubieran podido construir, por ejemplo, 1.000 'wawawasis' (guarderías públicas) o 400 losas deportivas”, declaró en la conferencia de prensa.

La otra perla del informe son los datos de sobrevaloración de obras, en los que el Metropolitano, un sistema de autobuses públicos de tránsito rápido, se lleva la palma y es para Villarán “el caso más grave de inflación presupuestal”. El presupuesto se duplicó en los 8 años que duró su construcción de 400 a 1000 millones de soles, aun cuando el tramo final construido se acortó 8 kilómetros.
Acusan a Toledo de estar detrás de las denuncias

Solidaridad Nacional, el partido de Castañeda, considera que la difusión de este informe es una intromisión en la campaña y pide la intervención del Jurado Nacional de Elecciones. El partido pide que no se satanice a la OIM, ya que al igual que la Municipalidad de Lima, otras instituciones del Estado como el Ministerio Público y el Congreso tienen acuerdos para la ejecución de obras con este organismo.

“Está absolutamente claro que la señora Susana Villarán ha entrado en la campaña presidencial para ayudar al candidato Alejandro Toledo”, denuncia el ex teniente alcalde de Lima, Marco Parra, que hoy se convirtió en el escudero de Castañeda ante las críticas.

Ante las acusaciones de ser “el jefe de Villarán”, Toledo fue tajante y dijo que no ordena nada a la alcaldesa. “Enfrenta tus cuestionamientos y no le busques siete pies al gato”, le dijo a Castañeda.

Realizar una auditoría a la inexpugnable para la prensa gestión del “mudo” fue una de las promesas de campaña de Villarán y su caballo de batalla frente a Lourdes Flores, su rival electoral, quien llevaba al hijo de Castañeda en su lista de regidores.

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La “Operación Libia” y la Batalla por el Petróleo: Nuevo trazado del mapa de África
Marzo, 15 2011 - Lecturas Recomendadas
Michel Chossudovsky
Global Research

Traducido del inglés para Rebelión por Sinfo Fernández


Véase Parte I: Insurrección e intervención militar en Libia



Las implicaciones geopolíticas y económicas de una intervención militar dirigida por EEUU y la OTAN contra Libia pueden alcanzar gran magnitud.


Libia es una de las mayores economías petroleras del mundo y cuenta aproximadamente con el 3,5% de las reservas mundiales de petróleo, más de dos veces las de EEUU.

La “Operación Libia” forma parte de una agenda militar más amplia para Oriente Medio y Asia Central, que consiste en obtener el control y la propiedad corporativa de más del 60% de las reservas mundiales de petróleo y gas natural, incluyendo las rutas de oleoductos y gasoductos.

“Los países musulmanes, entre los que se encuentran Arabia Saudí, Iraq, Irán, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Yemen, Libia, Egipto, Nigeria, Argelia, Kazajstán, Azerbaiyán, Malasia, Indonesia, Brunei, poseen entre el 66,2% y el 75,9% del total de las reservas de petróleo, dependiendo de la fuente y metodología de la estimación.” (Véase Michel Chossudovsky, “The ‘Demonization’ of Muslims and the Battle for Oil”, Global Research, 4 enero 2007; en español, traducido por Felisa Sastre en:

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=45361)

Con 46.500 millones de barriles de reservas probadas (diez veces las de Egipto), Libia es la mayor economía petrolera en el continente africano, seguida por Nigeria y Argelia (Oil and Gas Journal). En contraste, las probadas reservas petroleras de EEUU son del orden de los 20.600 millones de barriles (diciembre 2008), según Energy Information Administration: “U.S. Crude Oil, Natural Gas, and Natural Gas Liquids Proved Reserves”.

NOTA:

Las estimaciones más recientes sitúan las reservas de petróleo de Libia en los 60.000 millones de barriles y sus reservas de gas en los 1.500 millones de metros cúbicos. Su producción está entre los 1,3 y 1,7 millones de barriles por día, bastante por debajo de su capacidad productiva. Su objetivo a largo plazo son 3 millones de barriles por día y una producción de gas de 2.600 millones de pies cúbicos al día, según las cifras de la National Oil Corporation (NOC).

La encuesta estadística (alternativa) sobre la energía efectuada por BP (2008) situaba las reservas probadas de petróleo de Libia a finales de 2007 en los 41.464 millones de barriles, lo que representa el 3,34% de las reservas mundiales probadas (Mbendi: “Oil and Gas in Libya – Overview”).

El petróleo es el “trofeo” de las guerras emprendidas por EEUU y la OTAN

Una invasión de Libia bajo un mandato humanitario beneficiaría a los mismos intereses corporativos que la invasión y ocupación de Iraq de 2003. El objetivo subyacente es tomar posesión de las reservas de petróleo de Libia, desestabilizar la National Oil Corporation (NOC) y, finalmente, privatizar la industria petrolera del país, es decir, transferir el control y propiedad de la riqueza petrolera de Libia a manos extranjeras.

La NOC ocupa el puesto 25 entre las Grandes Compañías Petroleras del Mundo. (“The Energy Intelligence ranks NOC among the world’s Top 100 Companies”, Lybiaonline.com).

La planeada invasión de Libia, que está ya en marcha forma parte de la más amplia “Batalla por el Petróleo”. Cerca del 80% de las reservas de petróleo de Libia se sitúan en la cuenca del Golfo de Sirte al este de Libia. (Véase mapa más abajo).

Libia es un Premio de Economía. “La guerra es buena para hacer negocios”. El petróleo es el trofeo de las guerras que EEUU y la OTAN emprenden.

Wall Street, los gigantes petroleros anglo-estadounidenses, los productores de armas de la UE y EEUU serían los beneficiarios tácitos de una campaña militar de EEUU y la OTAN contra Libia.

El petróleo libio es un filón para las grandes del petróleo anglo-estadounidenses. Aunque el valor del crudo en el mercado supera en la actualidad los 100 dólares el barril, el coste del petróleo libio es extremadamente bajo, hasta 1 dólar USA el barril (según una estimación). Como un experto del mercado del petróleo comentó de forma un tanto críptica:

“Con el crudo a 110 dólares en el mercado mundial, una operación sencilla de matemáticas muestra que Libia tiene un margen de beneficio de 109 dólares.” (Libya Oil, Libya Oil One Country’s $109 Profit on $110 Oil”, EnergyandCapital.com, 12 marzo 2008).

Intereses petroleros extranjeros en Libia

Entre las compañías petroleras extranjeras que operaban en Libia antes de la insurrección bia figuran la TOTAL francesa, la ENI italiana, la China National Petroleum Corp (CNPC), British Petroleum, el consorcio petrolero español REPSOL, ExxonMobil, Chevron, Occidental Petroleum, Hess, Conoco Phillips.

Es importante señalar que China juega un papel central en la industria del petróleo libia. La China National Petroleum Corp (CNPC) tenía, hasta el momento de la repatriación tras los últimos acontecimientos, una fuerza laboral en Libia de 30.000 chinos. Contrasta con la British Petroleum (BP), que tenía tan sólo 40 trabajadores, que fueron también repatriados.

El 11% de las exportaciones petroleras libias va a parar a China. Aunque no hay cifras sobre el tamaño y la importancia de las actividades de exploración y producción de la CNPC, hay indicadores de que son considerables.

En términos generales, Washington considera que la presencia de China en el Norte de África constituye una intrusión. Desde una posición geopolítica, China supone una invasión. La campaña militar contra Libia es también un intento de excluir a China del Norte de África.

También es importante el papel de Italia. ENI, el consorcio petrolero italiano saca 244.000 barriles de gas y petróleo, lo que representa casi el 25% del total de las exportaciones libias. (Sky News: “Foreign oil firms halt Libyan operations”, 23 febrero 2011).

Entre las compañías estadounidenses en Libia, Chevron y la Occidental Petroleum (Oxy) decidieron hace apenas seis meses (octubre 2010) no renovar sus licencias de exploración de gas y petróleo en Libia. (“Why are Chevron and Oxy leaving Libya?” Voice of Russia, 6 octubre 2010). En contraste, en noviembre de 2010, la compañía petrolera alemana R.W. DIA E firmó un acuerdo de gran alcance con la NOC libia que implicaba compartir la producción y exploración (AfricaNews-Libya: “German oil firm signs prospecting deal”).

Los intereses financieros, así como el “botín de guerra”, son extremadamente altos. La operación militar responde a un intento de desmantelar las instituciones financieras de Libia, así como de confiscar miles de millones de dólares de los activos financieros libios depositados en bancos occidentales.

Habría que subrayar que las capacidades militares de Libia, incluido su sistema de defensa aérea, son débiles.

El nuevo mapa de África

Libia tiene las mayores reservas de petróleo en África. El objetivo de la interferencia de EEUU y la OTAN es estratégico: consiste en un saqueo total, en el robo de la riqueza petrolífera de la nación bajo el disfraz de una intervención humanitaria.

Esta operación militar es un intento de establecer la hegemonía estadounidense en el Norte de África, una región históricamente dominada por Francia y, en menor medida, por Italia y España.

Con respecto a Túnez, Marruecos y Argelia, el diseño de Washington busca debilitar los lazos políticos de estos países con Francia y presionar para instalar nuevos regímenes políticos que tengan una estrecha relación con EEUU. Este debilitamiento de Francia es parte del diseño imperial estadounidense. Es un proceso histórico que se remonta a las guerras en Indochina.

La intervención de EEUU y la OTAN buscando la eventual formación de un régimen-títere de EEUU es también un intento de excluir a China de la región arrebatándole el puesto que ocupa la China National Petroleum Corp. Los gigantes del petróleo anglo-estadounidense, entre los que estaría la British Petroleum, que firmó un contrato de exploración en 2007 con el gobierno de Gadafi, están entre los potenciales “beneficiarios” de la operación militar diseñada por EEUU y la OTAN.

En un sentido más amplio, lo que está en juego es el diseño de un nuevo mapa de África, otro proceso de redistribución neocolonial, el desguace de las demarcaciones de la Conferencia de Berlín de 1884: la conquista de África por EEUU en alianza con Gran Bretaña en una operación dirigida por EEUU y la OTAN.

Libia: La puerta estratégica sahariana al África Central

Libia tiene fronteras con varios países que están dentro de la esfera de influencia de Francia, entre ellos Argelia, Túnez, Níger y el Chad.

El Chad es potencialmente una economía rica en petróleo, ExxonMobil y Chevron tienen intereses en el Sur del Chad, incluido un proyecto para un oleoducto. El Sur del Chad es una puerta hacia la región de Darfur en Sudán, que también tiene valor estratégico como consecuencia de su riqueza petrolera.

China tiene intereses petrolíferos tanto en Chad como en Sudán. La China National Petroleum Corp firmó un acuerdo de largo alcance con el gobierno del Chad en 2007.

Níger es también un punto estratégico para EEUU en vista de sus amplias reservas de uranio. En el momento actual, Francia domina la industria de uranio en Níger a través del conglomerado nuclear francés Areva, anteriormente conocido como Corema. China participa también de la industria de uranio de Níger.

En sentido más general, la frontera sur de Libia resulta de interés estratégico para EEUU en su búsqueda para extender su esfera de influencia en el África francófona, un inmenso territorio que se extiende desde el Norte de África hasta el Centro y Oeste del continente. Históricamente, esta región formó parte de los imperios coloniales de Francia y Bélgica, cuyas fronteras se establecieron en la Conferencia de Berlín de 1884.

EEUU jugó un papel pasivo en la Conferencia de Berlín de 1884. Este nuevo reparto del continente africano del siglo XXI, basado en el control del petróleo, del gas natural y de minerales estratégicos (cobalto, uranio, cromo, manganeso, platino y uranio) es en gran medida consecuencia de los intereses corporativos dominantes anglo-estadounidenses.

La interferencia estadounidense en el Norte de África redefine la geopolítica de toda una región. Socava los intereses de China y eclipsa la influencia de la Unión Europea.

Este nuevo trazado de África no sólo debilita el papel de las antiguas potencias coloniales (incluidas Francia e Italia) en el Norte de África, sino que también forma parte de un proceso más amplio de desplazamiento y debilitamiento de Francia (y Bélgica) sobre una gran parte del continente africano.

EEUU ha instalado en gran parte del continente africano una serie de regímenes-títere en países que históricamente estuvieron en la esfera de influencia de Francia (y Bélgica), incluyendo la República del Congo y Ruanda. Está previsto que varios países del Oeste de África (entre ellos Costa de Marfil) se conviertan en estados por poderes de EEUU.

La Unión Europea depende fuertemente del flujo del petróleo libio. El 85% de ese petróleo se vende a países europeos. En el caso de una guerra con Libia, el suministro de petróleo a Europa Occidental podría verse interrumpido, afectando en gran medida a Italia, Francia y Alemania. El 30% del petróleo de Italia y el 10% de su gas se importan de Libia. El gas libio discurre a través del gasoducto Greenstream que atraviesa el Mediterráneo.

Las implicaciones de esas potenciales interrupciones pueden ser de largo alcance. También repercutirán directamente en la relación entre Estados Unidos y la Unión Europea.

Comentarios finales

Los medios de comunicación dominantes, mediante una desinformación masiva, están siendo cómplices al justificar una agenda militar que, si llega a ponerse en marcha, tendría devastadoras consecuencias no sólo para el pueblo libio: los impactos sociales y económicos se dejarían sentir en el mundo entero.

Por el momento hay tres escenarios de guerra distintos en la amplia región que conforman Oriente Medio y Asia Central: Palestina, Afganistán e Iraq. En el caso de un ataque contra Libia, se abriría un cuarto escenario en el Norte de África, con riesgo de una escalada militar.

La opinión pública debe tener conocimiento de la agenda oculta tras esta supuesta intervención humanitaria, anunciada como “Guerra Justa” por los jefes de estado y los jefes de gobierno de países de la OTAN. La teoría de la Guerra Justa tanto en su versión clásica como contemporánea defiende la guerra como “operación humanitaria”. Llama a la intervención militar a partir de supuestos morales y éticos contra “estados canallas” y “terroristas islámicos”. La teoría de la Guerra Justa se utilizar para satanizar al régimen de Gadafi a la vez que proporciona un mandato humanitario a la intervención militar de EEUU y la OTAN.

Los jefes de estado y de gobierno de los países de la OTAN son los arquitectos de la guerra y destrucción en Iraq y Afganistán. A través de una lógica tremendamente tortuosa, se les aclama como las voces de la razón, como los representantes de la “comunidad internacional”.

Las realidades se trastocan. Unos criminales de guerra, indiscutibles guardianes de la teoría de la Guerra Justa, lanzan una intervención humanitaria desde sus altos puestos de poder.

Abu Ghraib, Guantánamo… Las víctimas civiles en Pakistán como consecuencia de los ataques con aviones no tripulados sobre pueblos y ciudades ordenados por el presidente Obama no son precisamente noticias que aparezcan en primera plana, ni tampoco los dos millones de civiles muertos en Iraq.

No existe eso de la “Guerra Justa”. Hay que comprender la historia del imperialismo estadounidense. El Informe del 2000 del Proyecto del New American Century (PNAC) se titulaba “Rebuilding America’s Defenses” y pedía la puesta en marcha de una guerra larga, una guerra de conquista. Uno de los principales componentes de esa agenda militar es el siguiente: “Combatir para ganar contundentemente en múltiples y simultáneos escenarios bélicos”.

La “Operación Libia” es parte de ese proceso. Es otro de los escenarios en la lógica del Pentágono de “escenarios de guerra simultáneos”.

El documento del PNAC refleja fielmente la evolución de la doctrina bélica estadounidense desde 2001. EEUU tiene planeado implicarse simultáneamente en varios escenarios bélicos en diferentes regiones del mundo.

Si bien proteger a EEUU sigue siendo un objetivo de la “Seguridad Nacional” de los EEUU, el informe del PNAC explica detalladamente por qué son necesarios todos esos escenarios múltiples de guerra. Y en el mismo no se menciona siquiera la justificación humanitaria.

¿Cuál es el objetivo de la hoja de ruta del ejército de EEUU?

Atacarán Libia porque es uno de los varios países que se mantiene fuera de la órbita de influencia de EEUU y que no se ha avenido a las demandas estadounidenses. Libia es un país que ha sido seleccionado para integrar una “hoja de ruta” bélica que consiste en “múltiples y simultáneos escenarios de guerra”. En palabras del ex Comandante en Jefe de la OTAN General Wesley Clark:

“En noviembre de 2001, en el Pentágono, uno de los oficiales de alto rango del estado mayor del ejército tuvo tiempo para charlar. ‘Sí, todavía seguimos con los planes contra Iraq’, dijo. Pero había más. ‘Eso se discutió como parte de una campaña para cinco años’, dijo, y había ‘un total de siete países en la agenda: se empezaría con Iraq, después Siria, Líbano, Libia, Irán, Somalia y Sudán’…” (Wesley Clark, “Winning Modern Wars”, página 130).

Fuente: http://www.globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=23605null

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